MR MIKE MAYA |

Las historias pos-apocalípticas son un clásico del cual me declaro fanático. En el anime, he encontrado series que por su trama y desarrollo me resultan fascinantes, pero no me satisfacen por el desenlace. Hoy quiero platicarles de una serie emitida en abril 2014, que me ha encantado al punto que ruego por una segunda temporada, me refiero a Black Bullet.

El proyecto está basado en las novelas ligeras escritas por Shiden Kanzaki e ilustrado por Saki Ukai. Se han publicado un total de 7 volúmenes desde 2011. La adaptación animada fue producida por Kinema Citrus, estudio el cual no realiza producciones continuamente pero que demuestra su gran calidad con series como Code: Breaker.

Black Bullet 1
Satomi Rentaro y Enju Aihara.

Sinopsis:

Corre el año 2021 y la Tierra ha sido devastada por los gastrea, una especie de monstruos con formas de animales; tras años de lucha, la humanidad ha logrado recuperar parte de su vida cotidiana y es resguardada por promotores y las niñas malditas; ellas son hijas de mujeres embarazadas que fueron infectadas por el virus gastrea, poseen habilidades sobre humanas y ojos color carmesí, pero por esa misma razón son despreciadas por la sociedad. A lo largo de la serie, seguiremos los pasos de Rentaro Satomi, un promotor y su niña maldita acompañante Enju Aihara, de quienes podemos apreciar las distintas caras de este mundo inhóspito.

La premisa, por sí misma, no es muy diferente a si fueran extraterrestres, kaiju, robots o cualquier amenaza, incluso la infección de los humanos es muy similar a un apocalipsis zombie. El diseño de los gastrea no es muy novedoso, son una especie de animales deformados, en su mayoría insectos. Los diseños que destacan son los gastrea de mayor fase, los cuales se asemejan a los dioses lovecrafteanos.

Black Bullet 2
¿¡Cthulhu, eres tú!?

Pero lo importante en la serie lejos de ser los gastrea, es el contexto en que todo ocurre. Si bien la sociedad se mantiene a salvo por las niñas malditas, ellas son despreciadas y consideradas herramientas, desgracias o monstruos. Si bien las niñas tiene mayores capacidades físicas, no dejan de ser humanas y lo más importante es que… ¡son niñas!, este aspecto es el mejor manejado. Su corta edad no les permite distinguir los intereses de quienes las manipulan, sufren con las tareas que les son encomendadas y aun así son denigradas. Llevando a extremos el desprecio por ellas, me encontré con escenas donde fusilan a una niña, a otra le derraman plomo en los ojos, e incluso hay matanza en masa. La tristeza de todo esto lo vemos reflejado en Rentaro, quien se opone a todo esto y trata de entender cómo explicar todo a una niña.

El desarrollo de los capítulos es un punto que falla en mi opinión, las escenas crudas son mezcladas con escenas de comedia ligera e incluso moe, esto hace que el ritmo del capítulo baje y se vuelva tedioso. La trama general no te plantea una meta final, por tanto se van desarrollando en un especie de tramas pequeñas repartidas en 3 ó 4 capítulos. En general, se comporta bien la intensidad para mantenerte atrapado en cada uno de los episodios hasta terminar los 13 que conforman este anime.

Black Bullet 3
¡Son sólo niñas!

Su animación es buena, cuenta con colores cálidos y se definen bien los detalles de cada uno de los personajes, incluso las niñas se puede apreciar un buen trabajo en el diseño de cada una de ellas, a pesar de algunas tener muy poca aparición, los escenarios son adecuados para las escenas y ayudan a dar credibilidad a la serie. Las escenas de acción no tienen una animación sorprendente como otras series que se enfocan específicamente en este aspecto, pero cumplen con el cometido de emocionar. Un aspecto que me molesta, y no sólo de esta serie sino en general de la animación nipona, es el uso de 3D por computadora para los monstros gigantes; en mi opinión, desentona brutal con la calidad del 2D.

La música dentro de la serie es escasa y solamente ayuda a resaltar los momentos claves o dramáticos. Por su parte, los temas de apertura y cierre me fascinaron. El primero de ellos con el nombre Black Bullet es interpretado por “fripSide” y es una mezcla de pop-trance con un ritmo rápido que da un buen inicio; el tema de cierre con el nombre Tokohana es interpretado por Nagi Yanagi. Es un composición orquesta-rock bastante acertada con la animación de las niñas, entregando un toque de dramatismo y nostalgia.

El final de la serie fue algo sorpresivo, pero considero que cumplió con lo que había estado ofreciendo. Al ser un final que permite dar más desarrollo, espero tener una segunda temporada de esta gran serie. Si esto ocurre, por kamisama, escribiré una reseña de ella. Esta vez la recomendación va para los que buscan un anime más serio y oscuro con una buena historia de fondo; aunque, sin duda, les incomodará un poco las partes moe.

Black Bullet 4
Es una parada obligada

Calificación final (Pecando de fanboy): 9.5

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