La industria de los videojuegos debe su éxito al gran auditorio que tiene, ya sea que se denominen “hardcore gamers”, peyorativamente a los “casuales” o algunos otros como los “niños rata”, es posible abarcar un amplio marco de targets cuando los tópicos son tan diversos para llegar a las aficiones y gustos de todos y cada uno de nosotros. Ya sea tratando sobre algunas profesiones como simuladores de cirugías (Surgeon Simulator), audiencias judiciales (Ace Attorney), otros más fantásticos que tienen lugar en universos mágicos como World Of Warcraft o Final Fantasy; hasta aquellos de temáticas que simplemente no son fácilmente concebibles y entendibles para la mente humana como ¿Qué se sentiría ser padre de familia… mientras… eres un pulpo…sin un sistema óseo adecuado? (Octodad) o bien un simulador de  lo que se sentiría ser una cabra (Goat Simualtor), este último perteneciente a la industria indie, termino que refiere a desarrolladores independientes quienes tiene la libertad de crear lo que sea, del tema que así lo deseen.

‘Octodad’ De por si ser padre no era fácil…

Uno de ellos es el diseñador texano Gonzalo Álvarez, hijo de padres inmigrantes quien, junto con Jon DiGiacomo y Genaro Vallejo Reyes, se dio a la tarea de crear un videojuego que trata de ni más ni menos de los peligros que se viven día a día al intentar cruzar la frontera entre Estados Unidos y México.

Borders

En un modelo de 8 bits, Borders o Fronteras nos sitúa en la piel de un personaje vestido de campesino y un sombrero de paja en la entrada de un yermo desértico y hostil que mientras se recorre podemos observar algunos escombros, cactus e incluso migrantes que fallaron en cruzar por lo que podemos ver sus ropas, basura e incluso sus cadáveres, ya que cada vez que el jugador fracasa en su intento por cruzar la frontera su esqueleto quedará inmóvil en el terreno de juego con un amargo recuerdo de la derrota.

Cuando tratan de volver a comenzar el juego van a ver que ahí está su esqueleto. Actualmente tenemos 700 esqueletos de personas que jugaron, trataron de cruzar la frontera y murieron en el intento.

La mecánica del juego es triste y brutalmente realista pues consiste en evadir a la policía fronteriza que te dará caza con sus armas de fuego por tierra y por aire utilizando un helicóptero, por lo que deberás valerte de la escasa vegetación para esconderte una vez que el peligro esté próximo. Pero además el ambiente mismo juega un papel fundamental ya que las altas temperaturas terminarán por provocarte una muerte por deshidratación salvo que encuentres suministros de agua para poder continuar con esta peligrosa travesía.

Bien… aquí vamos de nuevo.

El creador de dicho videojuego comentó lo siguiente respecto al motivo de Borders:

Durante las pasadas elecciones se desarrolló un sentimiento xenofóbico y de odio en contra de los inmigrantes, documentados e indocumentados. Por eso comencé a pensar en la idea de personas simulando cruzar la frontera, una forma en que los jugadores pueden “ponerse en los zapatos” de los migrantes

De igual manera aseveró que el tema migratorio tiene como epicentro la creación y aplicación de leyes migratorias, así como el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, pero que no se habla de las miles de personas que han muerto en la frontera entre Estados Unidos y México. Además señaló que es de suma importancia que el juego muestre el punto de vista del inmigrante. Respecto a la inspiración que dio lugar a Borders Álvarez comentó:

Mientras crecía, mis padres me contaban historias de lo  difícil que fue para ellos cruzar la frontera y llegar a este país en busca del “sueño americano”. Me hablaban sobre “el mosco”, nombre que los migrantes le dan al helicóptero de la Patrulla Fronteriza que utilizan para buscarlos.

Si tienes interés, puedes descargar el videojuego para PC gratuitamente en el siguiente enlace. Incluso puedes ayudar a los desarrolladores al donar una pequeña cantidad de dinero, porque ya sabes: el mundo se consume en dinero, dinero, dinero, aprende algo dinero.

Videojuegos de migrantes: entre el vicio y la virtud

Sin duda alguna, pese a las buenas intenciones de los desarrolladores de Borders, el tópico del videojuego podría resultar de lo más polémico dentro de la industria y no precisamente por las razones convencionales que consisten en la “cosificación” del cuerpo femenino o la exhibición del mismo a tal punto que pudiese resultar lascivo y ofensivo para ciertas audiencias, sino porque convertir el tema de la migración hacia los Estados Unidos en un videojuego no podría darle el enfoque adecuado, la seriedad, ni mucho menos generar el resultado deseado.

Ya lo hemos visto con anterioridad en títulos igual de simples, pero de la misma temática como Border Patrol, juego flash situado en la frontera entre México y Estados Unidos

Really?

cuya mecánica consiste en fijar un punto de mira como si de un francotirador se tratase, sobre todos aquellas figuras que aparecen en las pantallas y tan pronto como esto ocurra, presionar un botón y disparar. El resultado: una familia de inmigrantes mexicanos muertos y unos cuantos puntos siendo añadidos a tu marcador. Y no sólo eso, sino que al final de la ronda de fuga y disparos, aparecerá un marcador que te indica a cuantos “wetbacks” o “mojados”, (termino peyorativo para referirse a los inmigrantes latinoamericanos) les disparaste en el proceso y cuantos dejaste ir.

No dudo que haya a quien le resulte divertido, pero esto no hace más que favorecer a la xenofobia y al racismo de manera intencional. Y es que vamos, me parece que hay una notable diferencia en plasmar lo que ocurrió en la Primera Guerra Mundial al establecer un contexto histórico y relatar los puntos de vista de los lados involucrados, tal como recientemente vimos en Battlefield 1 de manera excelsa, a simplemente disparar a quemarropa a inmigrantes por mero odio e intolerancia.

Pero retomando la perspectiva de Borders ¿es adecuada la forma en que se toma este delicado tema con este juego? Es decir, las cosas no se alejan mucho de Border Patrol, que si, es cierto, juegas en esta ocasión con el migrante pero los mismos elementos dañinos están ahí: vemos el estereotipo mexicano, una situación desesperada por buscar una vida mejor en otro punto geográfico, territorio hostil y disparos que culminan en muerte. Quizá no debería avocarse así, por lo menos no reforzando ese estereotipo incorrecto creado por los norteamericanos, el ser mexicano no significa que siempre usaremos un zarape, sombrero de paja y que vemos pasar nuestra vida mientras descansamos sobre un cactus, si como si eso fuese lógico. Pero no obstante mostrando la crueldad y las dificultades de cruzar “al otro lado” son sólo una superficialidad, el entorno y los agentes fronterizos no son los únicos peligros, sino es ver más allá de cruzar la frontera y darnos cuenta de la perspectiva y el concepto en que la gente tiene a los migrantes, el trato hacia ellos y las condiciones deplorables que tiene que soportar por el simple hecho de aceptar un trabajo mal pagado. Ir de un país a otro, es sólo la punta del Iceberg.

Ciertamente este par de juegos no dejan de transformar un tema de cuidado y de relevante importancia, en una sátira sensacionalista, a veces racista, a veces “emotiva”, pero ciertamente más que crear conciencia lo único que conseguiría es que Trump y sus seguidores esbozaran una sonrisa mientras los juegan.

No todo está perdido

No obstante (sin restarle mérito a los títulos anteriores), SI que hay buenos títulos que muestran la perspectiva migratoria desde otro enfoque, que si bien también es realista, detalla más el conflicto derivado de oscuras decisiones morales. Prueba de ello es Papers please que se centra en el Estado ficticio de  Arstotzka, donde el jugador es un agente gubernamental de aduana quien tiene que cerciorarse de que todos aquellos que crucen la frontera tengan sus papeles en regla. Parece sencillo, pero con el transcurrir de los días no lo será tanto, pues las reglas de ingreso cambiarán y el régimen migratorio será más severo y todo esto mientras administras tus finanzas personales, deduciendo gastos del hogar, multas por errores laborales, pero también añadiendo uno que otro soborno por dejar pasar a la esposa de un migrante sin papeles que resultó ser una espía. Aquí pese a ser ficticio, nos mueve a otra perspectiva fáctica como lo son la burocracia, las leyes internacionales y su régimen migratorio, la corrupción, entre otras.

Por último también tenemos a The Migrant Trail, desarrollado por Gigantic Mechanic como parte de la campaña de The Undocumented, sitio web donde conoceremos relatos de inmigrantes, una película que abarca este tema y cifras de los decesos con un mapa de lo más gráfico pues establece con una cruz a cada inmigrante fallecido en el desierto de Arizona en su búsqueda por el sueño americano.

Tan sólo ver esa mancha negra forma de pequeñas cruces da escalofríos

En The Migrant Trail tenemos la posibilidad de elegir si queremos jugar del lado de la policía fronteriza o del lado de los indocumentados. Al jugador le será presentado una biografía a modo de introducción en el que se muestran la historia de los personajes y sus motivaciones.

Como el lado de los migrantes, el jugador tendrá que abastecerse con suministros para poder sobrevivir al viaje, contaremos con varios atributos que definirán nuestro éxito durante el trayecto, entre ellos está la hidratación, la energía, la fuerza física y la voluntad (así es, incluso el aspecto anímico fue considerado) enseguida conduciremos a nuestro grupo en la ya siempre conocida y mortífera ruta, en el que debemos de estar alerta de la policía fronteriza y de cuidar nuestros indicadores claves para la subsistencia. En esta facción es indispensable administrar los recursos y asegurarse de que todos lleguen a su destino y evitar que algunos mueran en el camino.

Si se elige el lado de la policía fronteriza, de igual manera se cuenta con recursos limitados, pues son pocos elementos quienes custodian el límite entre Estados. Aquí conduciremos un vehículo el cual nos será vital para localizar a indocumentados que intentan cruzar, no obstante y a diferencia de los títulos anteriormente mencionados, no deberemos dispararles, sino realizar una correcta detención de ellos, verificar si no presentan algunas heridas o enfermedades y tratarlos, lo cual no sólo “ganas” por la cantidad de inmigrantes que atrapes, sino que los que consigas detener se encuentren bien evitándoles la muerte.

Como lo analizamos, podemos ver que estas facciones están diseñadas para ser complementarias y no antagónicas entre si, entendiendo lo difícil que puede ser para los inmigrantes el aventurarse hacia el siempre hostil desierto en busca de una vida mejor y por el otro lado la ardua labor que desempeña la guardia norteamericana en lo que nos plasman como una labor humanitaria.

Vimos una variedad de perspectivas, unas más complejas y mejor elaboradas que otras, con enfoques distintos de un mismo tema que continuamente se encuentra en boca de los medios. Estoy seguro que mientras esta problemática continúe, la cantidad de este tipo de juegos aumentara, ya sea por el mero sensacionalismo o como un medio interactivo para generar conciencia de una situación que involucra la pérdida de vidas humanas, irónicamente por la ilusión de mejorar la vida misma.

¿Qué les parecieron estos títulos? ¿Jugarían alguno de ellos? Y para los desarrolladores ¿tienen planeado crear algo similar? No duden en dejar sus comentarios, son desde luego, muy valiosos para nosotros.

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