Fandom es la palabra que se le ha dado a lo que antes –en los noventas, ochentas– se denominaba club de fans. Los hay de todo y para todos los gustos: desde películas, series, bandas, cómics, mangas, animé, videojuegos y, hay que decirlo, pues sin esto el fandom no podría ser entendido, fútbol. Fandom es una palabra de origen anglófono y es la contracción de las palabras fanatic kingmod (reino fan) y hace referencia a un grupo de personas que comparten gusto por algún pasatiempo o persona.

Probablemente pienses “no, yo jamás he pertenecido a ningún fandom”. Sin embargo, todos, en algún momento de nuestra vida, nos hemos sentido parte de algo o hemos conocido gente por tener gustos parecidos a nosotros. ¿Te gusta Justin Bieber? Muy probablemente te identifiques como Belieber o como Directioner si es que eres fanático de One Direction; ¿eres amante de la obra de Tolkien? eres Tolkiendili: Potterhead si el joven mago es tu lectura de cabecera. Seguramente tu mamá, alguna tía, prima o hermana fue fan de Timbiriche, Menudo o Parchis. Tu hermano, primo o mejor amigo es amante de Minecraft, Halo o World of Warcraft. Y tu papá es seguidor de algún equipo de fútbol de la liga nacional o de algún equipo extranjero.

La palabra fandom se utilizó por primera vez en 1903 en el Reino Unido para hacer referencia a aficionados del balompié. Su uso se popularizó y, a lo largo del siglo XX, se ha ido extendiendo hacia otras categorías.

Entre los aficionados o fanáticos de muchas cosas, existen personas verdaderamente fanáticas que confunden el gusto por algo con la intensidad, quiero decir que algunos fanáticos acosan a otros no fanáticos hasta la saciedad con tal convertirlos a su fandom –*cof cof* amantes de Game of Thrones *cof cof*–.

Durante los últimos años, hemos sido testigos del desbordante fanatismo e intolerancia por parte de algunos miembros de fandoms contra otros miembros, fandoms completos o individuos fuera del círculo fanático. A continuación, describiré los casos más insólitos, sonados y comentados.

Las barras bravas del fútbol, las primeras muestras del fanatismo

Como ya se mencionó antes, en 1903 nació el término fandom para referirse al grupo de personas que disfrutaban del fútbol en el Reino Unido. Al ser éste el deporte más popular del mundo, rápidamente se extendió la unión de aficionados. Fue en 1927 cuando la primera barra brava de un equipo argentino, un grupo sin número de miembros definido, se enfrentó a aficionados de un equipo rival. Las barras bravas, como se les denomina por su agresividad durante los partidos, se extendieron a través de América Latina hasta llegar a México donde, pese a los múltiples intentos, no se ha podido acabar con ellas. México y Argentina son los países con barras más agresivas, pero no los únicos: la rivalidad entre los equipos españoles Barcelona y Real Madrid también ha sido manchada por los ataques entre aficionados de ambos equipos, así como ataques a los jugadores en el campo de juego y fuera de él. Esto sólo por mencionar los casos más famosos.

¿Por qué hablo de fútbol para hablar de fandoms? Porque es imposible entender el fenómeno fandom sin este deporte,pues es a partir de éste que el término pudo extenderse hacia otros campos.

Los potterhead contra los muggles

Varios estudios científicos han demostrado –o al menos lo han intentado– que leer Harry Potter te vuelve tolerante, más respetuoso y empático ante algunas situaciones; sin embargo, una cantidad excesiva de autodenominados Potterheads hacen bullying y acosan a personas que no son fans de la saga por no saber cosas que, según ellos, son básicas.

Basta con visitar cualquier página en Facebook que lleve en el nombre del mago más famoso del siglo XXI para darse cuenta de lo poco tolerantes e infantiles que llegan a ser sus seguidores.

¿Sólo viste la primera película y quieres saber si Voldemort es el padre de Harry? Eres muggle. ¿No sabes quién es Peeves? Eres muggle y te mereces un Cruciatus. ¿No sabes que no fue Cho quien delató al Ejército de Dumbledore? Eres muggle y mereces un Avada Kedavra. Aunque las agresiones no han traspasado la pantalla y los hechizos aún no han llegado a sus destinatarios, no es congruente la actitud de estos amantes de la magia con esos estudios sobre la tolerancia.

En México, la guerra de potterheads va más allá de unos cuantos datos mal entendidos o información desconocida. Los potterheads se dan con todo por defender a una de las varias cafeterías temáticas que existen en la capital del país. Los fans tienen su preferida y se dedican a hablar mal de la competencia aun si no han visitado las instalaciones de las otras opciones. Tener a X cafetería/restaurante/fuente de sodas como tu preferida se ha convertido en el equivalente a pertenecer a Gryffindor, Slytherin, Hufflepuff o Ravenclaw, con el odio que entre casas se tienen.

Los Tributos y el shipeo Haymitch + Effie

Es innegable que una de las principales sagas distópicas de la década, por no decir la más importante, fue Los juegos del hambre. Los tributos estaban bastante contentos con las adaptaciones de los libros hasta que comenzaron a hacer una fuerte campaña para que Heymitch y Effie por fin rompieran con la tensión sexual que habían acumulado durante las dos primeras películas. Nada está confirmado, pero es muy probable que el beso entre estos dos en Sinsajo parte 2 haya sido un fan service. Lo cierto es que la campaña en pro de su shipeo fue mucha y muy cancina.

Las partidas online vs las chicas gamers

Siempre he pensado que no porque nunca te haya pasado significa que no existe, por eso es que no dudo de la existencia de grupos de jugadores que atacan a una mujer cuando ésta se decide a iniciar una partida online de juegos como WoW, LoL, Halo o un largo etcétera.

Aunque los gamers se dedican a pasar horas frente a sus consolas o sus computadoras para mejorar al máximo sus armas, habilidades y ataques de sus personajes; un sector de jugadores, que denominaremos niños rata, han enfermado y convertido al fandom gamer en uno de los más agresivos e intolerantes en la Tierra.

Las chicas gamers son el principal objetivo de estos niños rata que, en su intento por parecer chistosos, hacen comentarios fuera de lugar y machistas al estilo “¿qué haces jugando? Vete a la cocina y hazme un sándwich” o bien “chúpame la p$&%a”.

Si bien los niños rata son minoría, han ganado terreno y acosan tanto a jugadores hombres como mujeres, novatos o experimentados. Unos cuantos han amenazado con llamar a la SIA (sí, SIA, no CIA) para detenerte porque le ganaste una partida. Como dirían por ahí: perro que ladra no muerde.

Sin embargo aquí hace falta hablar de uno de los fandoms más polémicos que han habitado la tierra: los amantes de Steven Universe. Este grupo necesita una entrada aparte donde se explique por qué ha sido denominado como “el peor fandom de la historia“. No te pierdas la segunda entrega de esta nota para conocer todas las atrocidades detrás del club de fans de las Gemas de Cristal.

 

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