Hola, soy Axlord y soy kameko.

Como cada año, TNT realiza su concurso de fotografía cosplay con la intención de que los fotógrafos aficionados al cosplay saquemos nuestras mejores fotos tomadas a lo largo del año anterior y las exhibamos en una muestra de talentos de fotografía y cosplay por igual; y como cada año, yo también pienso participar con mis fotos que más me han gustado del 2016.

Empero, desde la primera edición en la que participé, me llamó la atención las categorías en las que está basado el concurso. Los que estén familiarizados saben que son 3: “Convención“, “Locación” y “Set” y así ha sido desde el inicio de los tiempos. Todos los participantes están acostumbrados a la mecánica y mandan fotografías acordes, que han sido tomadas en diferentes circunstancias: las que son tomadas dentro de una convención (y puede saberse con sólo ver la foto), las que son tomadas en algún lugar en el exterior que se vea relativamente acorde con el cosplay retratado y finamente las que son tomadas en un lugar especial con algún fondo neutro y pueden o no llevar escenografía. Aparentemente no hay mucho problema con ello; pero desde el primer momento que leí la convocatoria me extrañó el hecho de que las categorías estuvieran basadas en algo que no sea un criterio fotográfico.

Esta fotografía fué tomada en las inmediaciones de “Star Con León”. La hice con mis propias luces, sin preocuparme por las circunstancias. ¿Es entonces de convención o de set? Aunque mi verdadera pregunta es: ¿Por qué debería importar?

Intentaré explicarme: Las 3 categorías están basadas en las circunstancias en las que está tomado el retrato, y no en algún otro criterio como podría ser un estilo de retrato particular, o algo más sencillo de clasificar como la intención del retrato. Siempre me ha parecido extraño que un concurso de tanto renombre y tan trascendental como el de una de las convenciones más importantes del país, no esté sustentado en criterios fotográficos.

Ya me imagino lo que están pensando: “Pero si los concursos de cosplay tampoco están sustentados en criterios teatrales o artesanales” o algo como “Igual los concursos de dance cover no están basados en criterios de danza auténticos” (Bueno, me ha tocado ver concursos de dance cover juzgados por coreógrafos y licenciados en danza y terminan con resultados controversiales) y es un punto muy válido; porque a fin de cuentas, todo lo que hacemos en el mundo friki es hecho desde la perspectiva de aficionados y hecho por aficionados… Pero la fotografía cosplay es un poco diferente.

En el cosplay no hay nada escrito; no importa si ocupas ropa reciclada o si alguien mas te hace algún prop o si tu lo haces. Tampoco hay lineamientos sobre que tan idéntico debas ser al personaje o que criterios se emplean para hacer esas comparaciones.

Voy a extenderme un poco más. El cosplay es un hobby completamente autodidacta, y no existen estándares que deban ser observados (digan lo que digan y argumenten lo que quieran, eso es verdad). Nació como un pasatiempo y así se ha mantenido y por lo tanto, todo se vale. El Dance cover es algo similar; porque a diferencia de la danza, los participantes intentan imitar coreografías ya existentes y no hay precisamente demasiado espacio para la improvisación, a pesar de que no está prohibido (he visto algunos grupos que si improvisan y de forma espectacular). El dance cover actual se juzga tanto por lo bien que bailas, como por lo fiel que eres a la coreografía original. Categorizarlo por criterios de danza no tiene mucho sentido.

En el Dance Cover no hay criterios de danza involucrados, no es formalmente un subgénero de danza. Es algo aparte creado por los fans, así que no hay forma aún de reglamentarlo.

La fotografía es diferente porque es algo que ya existe y no es propio del mundo friki. Si bien, el ser kameko significa que cualquiera pueda tomar una cámara y tomarle fotos a cosplayers; hacer una fotografía es una técnica que ha existido desde el siglo pasado. Existen reglas, criterios y métodos que sin importar si estamos haciendo un retrato de la Reina Isabel, o de tu prima en sus XV años o de tu cosplayer favorita, son las cosas que determinan si el producto final se ve bien o no.

Con base en los dos párrafos anteriores, es que me permito expresar esta opinión sobre la confusa forma de categorizar las entradas al concurso de fotografía de TNT. Recién publicaron las bases, y aunque algunos puedan decir que han cambiado o que han pintado mejor la raya que separa una foto de otra; en mi no tan humilde y más bien bastante pretenciosa opinión, creo que sigue siendo lo mismo. Las categorías siguen basadas en las circunstancias en las que fue hecha la foto, cuando creo que se le debería dar más importancia a los criterios fotográficos. No voy a profundizar en cómo pueden seguir participando con fotos en una categoría que no les corresponde (eso ya lo deberían haber descifrado), pero pienso que nos ahorraríamos algunas confusiones y algunos corajes si las categorías del concurso fuesen renovadas para tomar en cuenta otros criterios. No es correcto quejarse sin proponer, así que aquí voy a desglosar mi propuesta.

Para empezar; es un concurso de fotografía cosplay. ¿Qué es la fotografía cosplay? Es el retrato de un cosplayer caracterizando a un personaje. Entonces, para pasar de un concurso de “fotos tomadas en x lugar” a un concurso de retratos de cosplay, es preciso entender que hacer un retrato se trata de plasmar la personalidad del sujeto en una imagen (o serie de imágenes).

En fotografía hay una regla de composición que, consciente o inconscientemente, se emplea mucho en el retrato de cosplay; independiente de todas las demás reglas de composición y encuadre de humanos que igualmente se utilizan y no voy a mencionar aquí. Me refiero a la fotografía de intención, que consiste en hacer la imagen de una acción que el sujeto está realizando, o de un evento que está ocurriendo o a punto de ocurrir. A diferencia del retrato “clásico” o “formal”, en donde el sujeto posa para la lente de manera en la que se resalta un sólo aspecto de su personalidad (o a veces mas, si somos lo suficientemente hábiles), el retrato informal tiene la intención de ser espontáneo, trata de capturar un momento en la existencia del sujeto.

A la izquierda, un retrato formal. A la derecha, un retrato informal (o formal pretendiendo ser informal, pero eso no importa). No se distraigan demasiado con las fotos, el punto creo que es claro.

Ambos estilos de retrato (formal e informal) son diferentes e impactan al espectador de maneras diferentes; un fotógrafo hábil puede lograr imágenes espectaculares en cualquiera de los dos estilos, sin importar las circunstancias en que se encuentra. Mi propuesta es entonces dividir las entradas al concurso en estas únicas dos categorías; debido a que es menos ambiguo clasificar las imágenes como retrato formal e informal, que tratar de determinar las circunstancias en donde fué hecho el retrato. Así, la decisión sobre si una foto pertenece a una categoría o a otra se vuelve menos importante y el valor estético de la imagen cobra mayor importancia, y se puede juzgar mejor la habilidad del fotógrafo; quien tiene la responsabilidad de entender y saber manejar la luz sea natural o no, y de conocer su equipo fotográfico sea cual sea para sacar el mayor provecho del mismo. De este modo, también se elimina la premisa de excusar imágenes mediocres bajo las circunstancias de luz o de escenario en las que fue hecha la fotografía.

Puedo imaginarme los pensamientos de algunos de ustedes “es que el equipo fotográfico es muy caro y no cualquiera puede comprarlo” “es que no todo el mundo ha estudiado fotografia”. En estos tiempos, una cámara DSLR ya no es un artículo con un precio prohibitivo. Adquirir una de uso, puede ser tan asequible como $3, 500 pesos (aproximadamente lo que cuestan dos cosplays completos con props). Pero no es necesario ir tan lejos; se pueden lograr resultados muy buenos con una cámara semi profesional que cuesta alrededor de $2, 000 pesos nueva. Y aún me ha tocado ver fotos geniales hechas con la cámara de un celular. No se necesita más equipo para hacer fotografía. Sobre el conocimiento técnico, tampoco es necesario tomar cursos costosos; hay muchísima información en internet como para que el estudio y la práctica de la fotografía sea algo exclusivo de los “profesionales”. Dicho sea de paso, me parecería absurdo excusar la mediocridad en la fotografía, cuando en los concursos de cosplay más importantes del país, a nadie se le tiene consideración por un trabajo mediocre excusado por las circunstancias.

Y he ahí mi queja, mi propuesta y mis razones. Puede ser que estés o no de acuerdo con ella y puede o no impactar de algún modo en la convocatoria del concurso. Me encantaría que la organización del concurso de fotografía de TNT tomara en cuenta la presente propuesta, y que el próximo año seamos testigos de un concurso en el que los fotógrafos no intentamos abarrotar las categorías con cualquier fotografía que justifique caber en ella. Gracias por leer, y nos vemos en alguna convención.

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El sujeto con el sombrero negro que, según él, le da poderes de fotografía. La gabardina es nada mas para combinar. Prefiere hacer fotos en pasillo en vez de stand, así que es probable que pase desapercibido como otro nini con una cámara reflex en la convención.