Ustedes lo saben, yo lo sé, y la santanera En boca de todos está el crossover más nostálgico que pudo pasar: las princesas Disney reunidas en una misma película. Y es que hay que admitirlo, en algún punto de nuestras vidas, tuvimos que ver esas películas, ya sea por gusto, porque tuvimos que cuidar a un sobrinito y verla mil veces o simplemente era la película que repetían sin parar en la TV.

Las imágenes no han parado –y los fanarts tampoco– pero si volvemos a mirar y contar las princesas/reinas ¿no les parece que faltan algunas? ¿No? Vuelvan a mirar.

¿Lo notaron? ¡Exacto! ¿DÓNDE ESTÁ KIDA? Pero no me lean con esa cara confundida, si ustedes no recuerdan quien es Kida, no son los únicos, pues parece que incluso Disney se está esforzando por olvidar Atlantis y a su princesa Kida ¿A qué se debe esto? Bueno, hay varias razones, y en mi afán por perder el tiempo descubrirlo decidí volver a ver la película y caí en cuenta de que quizá la amnesia sea lo mejor para todos.

El imperio perdido en 2001

Corría el año de 2001 y en el cine tenías 3 opciones, ver Shrek, Tomb Raider o Atlantis; sobra decir que el ogro verde era el niño nuevo en el barrio con su glamurosa bicicleta animación CGI y Tomb Raider, bueno, tenía a Angelina Jolie. Atlantis no tenía las de perder porque, sobre todas las cosas, era Disney quien estaba detrás de ella.

Sin embargo, pasó lo peor y Atlantis recibió críticas mezcladas acompañadas de un desastre en la taquilla que llevó al mismo presidente de Walt Disney Feature Animation (Thomas Schumacher) a decir: “Parecía una buena idea no hacer un dulce cuento de hadas, pero fallamos”. ¡Auch! ¿De verdad fue tan mala?

La aventura empieza con Milo Thatch, un cartógrafo obsesionado con Atlantis. Cosas pasan –introducción aburrida para resumir– y en un instante Milo se encuentra con todo un equipo en un submarino en busca de la perdida Atlantis porque… su abuelo conocía a un sujeto muy rico que podía pagar la expedición y le hizo una apuesta.

Si Sr Thatch, muy bonito, ya lo vimos.

En fin, regresando al submarino aquí es cuando conocemos al pintoresco grupo de Milo que está conformado por Lyle, Vinny, Sweet, Helga, Audrey, Cookie, Mole y otros que se me deben estar olvidando. ¿Y cómo es que introdujeron a tantos personajes? Simple, no lo hicieron, o lo hicieron muy mal por lo menos. Aunque todos tienen un diseño único, historia interesante y química genial, la mayor parte del tiempo los vemos encajados en sus clásico estereotipos y con participaciones tan cortas que no da tiempo de disfrutar ni un poco.

Repentinamente el submarino es atacado por el Leviathan, un robot gigante destinado a proteger el camino a Atlantis, y es en pestañear que la mayor parte de la tripulación se ha ido, quedando casi reducida a nuestro grupo antes mencionado.

Omitiendo la escena de acción, estos primeros 25 minutos son lentos y con poco que recuperar, mucho del tiempo es escuchar a Milo hablar sobre Atlantis, pero realmente no pasa nada muy interesante, ni siquiera las relaciones. Si no fuera por el Leviathan este ritmo seria insufrible pues no hay nada que te haga conectar realmente a la trama.

¡Pero hey! Por lo menos han encontrado el camino a Atlantis, ahora solo va a mejorar ¿no? Bueno lo que sigue podría ser la parte mejor desarrollada de la cinta. El trayecto a Atlantis es una mezcla de crecimiento de personajes, donde comienzan a aceptar a Milo en el grupo. Incluso tenemos más secuencias frenéticas del escapando y… ¡finalmente llegan a Atlantis! … antes de la mitad de la película.

Así es, “la epica travesía” no se siente realmente como un viaje de descubrimiento sino como haber ido de excursión al parque de la esquina. Este es un problema de ritmo muy grave y es que el llegar a Atlantis no resulta tan emocionante como se espera y ¿qué pasa a continuación? Viene la parte que más quisiera olvidar…

Recién llegados es que conocen a Kida y los demás Atlantes, incluyendo el rey, quien deja en claro que no se pueden quedar en la ciudad y que, si alguien la ve, debe morir. Incluso le reclama a Kida por dejarlos llegar a él, pero una breve negociación después, el rey les deja pasar la noche a las afueras… aunque al poco tiempo los vemos conviviendo con los habitantes, en el mercado y cenando en sus casas.

¡Te maldigo, reforma educativa Atlante!

Y ya que mencionamos ciudad, nunca vemos una verdadera ciudad, a lo más, un puerto. Atlantis no parecía la ciudad más prometedora, según el rey tenían problemas… que NUNCA son mencionados después. ¿Qué paso con la grandeza atlante? Según Kida los habitantes comienzan a olvidar su cultura y  nadie puede leer… aunque todos viven muchos años, suficiente para haber estado en el momento de la catástrofe. Entonces como es que nadie se acuerda como usar los cristales, excepto claro, cuando se necesita salvar a Milo.

Estas no son meras suposiciones, es claro que sabían cómo ocupar los peces voladores, lo muestran minutos adelante, pero, aun así, Milo les tiene que explicar cómo se hace. ¿Por qué parecen olvidar todo? ¿Acaso el mundo sumergido afecta la memoria? ¿Es que acaso todos los que se salvaron eran bebes? ¿O nadie de los salvados sabía leer?

Pero pasemos al descubrimiento de que el corazón es un cristal, el cual era la verdadera misión de la tripulación quienes resultan ser un grupo de saqueadores dispuestos a tomar todo. Incluso esos que la película nos hice “encariñarnos” se les ve con armas, amenazando y buscando cosas para saquear. Pero pasado un instante, todos deciden tomar parte de Milo sin razón alguna ¿Por qué? No tiene sentido, Milo nunca termina de integrarse, pero aun así se ponen de su lado. El único que tiene mayor sentido es Sweet, pues es el mejor desarrollado y aun con eso, ES EL ÚNICO QUE NO APARECE EN EL CAMBIO DE BANDO.

Con esos amigos…

El rey, es otro de esos que parece que cambia de parecer tan fácilmente pues pasa de no confiar en los extranjeros a confiarle la ciudad y su hija a Milo. ¡De verdad! ¿Como es que, sin intercambiar palabra, sin relación alguna, le dejas todo en manos de un total desconocido cuando era tan cerrado? de nuevo, si fuera Sweet haría sentido porque es el doctor que lo atiende, pero no, tiene que ser Milo.

Y finalmente el corazón de Atlantis… ¿Qué diablos le pasa? Primero, se dice que absorbe personas en tiempos de crisis, pero nunca se ve de que crisis hablan. Segundo dicen que protege a los Atlantes, pero se entrega sin siquiera luchar y nos es como que no pueda, pues controla robots, ROBOTS GIGANTES a su voluntad. Y finalmente, está escondido en el sótano del trono, literalmente pisan una roca para llegar, no hay palancas ni nada, cualquiera que pisara, hasta por error, podría haber encontrado el tesoro más grande a Atlantis que según la película estaba super oculto y encriptado en murales que nadie podía leer.

Por cierto, la guardia de Atlantis apesta a pesar de supuestamente haber tenido poderío militar mundial, tanto como para construir el Leviathan, pero que cuando secuestran a su princesa NADIE hace ni el intento de rescatarla. A eso le llamo yo ineficiencia en el servicio público.

Como encender el pez que tenia en su cochera en 3 pasos

Pero bueno, pasa lo obvio, Milo y compañía pelean para traer el corazón de vuelta, rescatan a Kida, Milo se queda en Atlantis y los demás se llevan tesoros de vuelta a la superficie. Y fin, quejas a parte, la secuencia final es disfrutable.

Aun con todo esto, no detesto Atlantis, su diseño y animación es de buena calidad y el estilo steam punk con la tecnología atlante es un deleite, pero no termina por salvar del todo la producción.

¿Esto justifica que Disney se quiera olvidar de ella? Probablemente no, quiero decir, todos cometen errores y Kida debería estar en ese crossover. Al final del día, no todos pueden tener su momento de redención y así como Atlantis no tiene coherencia, tampoco tendrá su lugar entre los otros clásicos de Disney que regresaran en Ralph el Demoledor.

 

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