No hay evento más grande de cosplay como el World Cosplay Summit. Realizado en la ciudad de Nagoya, Japón. Hoy en día, éste acontecimiento ha adquirido popularidad a través  del mundo y nuestro país no es la excepción.

México ganó en 2015 por primera vez el campeonato en manos del equipo “Twin Cosplay”; luego, un segundo lugar gracias a los “Dorilooko Cosplay” en el año 2017.

Desde ese momento, los cosplayers mexicanos comenzaron a tener más confianza sobre sí mismos, empezaron a armar vestuarios, coreografías y escenarios más elaborados. De hecho parece que es más frecuente ver el entusiasmo de la comunidad cosplayer a participar en el dicho “Concurso mundial del cosplay”.

Este año (2018) México se ha llevado otro primer lugar a al bolsillo; esta vez por “Banana Cospboys” con una coreografía hecha en base al juego que tiene mucha popularidad en nuestro país: “Street Fighter”.

Pero ¿Qué representan esto para el cosplay en México? ¿Hacia dónde nos lleva este tipo de situaciones?

Además de la confianza antes mencionada, y el hecho de que es más común oír hablar a cosplayers del país con entusiasmo de concursar no solo en un evento mundial como lo es el “World cosplay Summit”; sino que instituciones mexicanas cada vez le dan más apoyo a los cosplayers nacionales, abran concursos como el reciente “Concurso Nacional de Cosplay” (CNC).

Incluso, para poner un ejemplo muy fácil, la “Expo Solinari” que el año pasado tuvo en su concurso un aproximado de diez participantes, este año rebasó las 50 personas interesadas en participar en este evento realizado en el ayuntamiento de Atizapán. Y así, como estos ejemplos, hay muchos más a lo largo del país.

Con el tiempo estas personas van perfeccionando su competitividad individual y gradualmente van mejorando su trabajo en equipo, armándose con lo mejor de si mismos con estos pequeños escalones para después ir por el evento mundial.

También podemos ver que cada uno de los representantes dejan un consejo o enseñanza para motivar a los siguientes seleccionados; como fue el caso de Banana Cospboys quienes le dijeron al público que no tuviesen miedo al qué dirán, tomando como ejemplo su presentación de Dhalsim y Chun-Li en el cual tuvieron que poner en practica la representación de maquillaje y el “crossplay” animando a los siguientes participantes a romper los estereotipos que se esperan de un concurso como el World cosplay Summit y siempre ir más allá de lo que se pueden imaginar.

No hay duda o miedo en el nuevo talento que comienza a salir con ansias de representarnos como país, sino que son parejas cada vez más preparadas y decididas.

Ahora no solo la comunidad cosplay ha crecido de sobremanera, sino que cada vez se vuelve un tema de interés en el país, atrayendo a gente externa a este grupo social de todas las edades, no solo a niños como se puede creer.

El cosplay está comenzando a mostrar que no solo se necesita disfrazarse, sino que también conlleva un punto escénico, actoral, esfuerzo físico y artístico para poder llegar a lo que es el sueño de muchos, así como el sentirte orgulloso de representar a tu país con un primer lugar en mano.

Y aunque todavía hay gente que se cree “insuficiente” para poder participar -incluso en escenarios nacionales-; están encontrando motivación y fuerza en los representantes de estos últimos años, comenzando a dejar la inseguridad (aunque sea a un paso lento). Muchos de nosotros hemos sido testigo del crecimiento de personas y la calidad que han tenido muchos de los talentos que van detrás de este tipo de eventos.

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