En lo que concierne a Anime, la temporada de Primavera 2017 nos ha traído un poco de todo: sorpresas, decepciones y shows que pasan sin ser percibidos. Uno de los primeros shows que han concluido esta semana fue uno de los shows más esperados de la temporada, si no es que del año.

Efectivamente, nos referimos la segunda temporada de Shingeki no Kyojin, y la gran pregunta es, ¿Valió la pena haber esperado cuatro años para poder ver la continuación de una de las series más aclamadas de 2013?

La respuesta no es tan fácil como un simple sí o no, hay varios factores positivos y negativos que hay que considerar, cabe mencionar que la reseña intentará mantener los spoilers al mínimo.

La serie abre con un pequeño y muy bienvenido resumen de los eventos de la primera temporada –Después de cuatro años es necesario–, seguido de las repercusiones de la batalla entre Eren y Annie y el grupo descubriendo que hay Titanes dentro de las paredes que rodean la ciudad. Desafortunadamente, este gran punto se toca al principio y eventualmente se abandona –O se pone al lado para ser retomado en el futuro– ya que surge otro gran conflicto.

En el transcurso de la segunda temporada se llegan responder varias preguntas que surgieron en la primera y se cubre el pasado de los personajes estrella de ese arco, por lo que los fans de Krista, Ymir, Reiner o Berthold estarán felices con la cantidad de exposición que estos reciben, junto con los protagonistas que ya son mandatorios: Eren y Mikasa. Desfortunadamente el resto de los personajes no llegan a tener mucho tiempo en pantalla, Levi esta completamente ausente en esta segunda temporada. Y como es de esperarse, la conclusión de la segunda temporada nos deja con otra serie de preguntas, para cubrir el puesto de las que se nos respondieron.

En cuanto a la calidad de producción del anime, solo hay una gran, si no es que colosal –perdonen la broma– queja, pues supuestamente, debido a problemas de costos de producción, el Titán Colosal ahora es completamente 3D, es algo muy difícil de ignorar, por lo que tenemos esta mezcla extraña de animación 2D con 3D que nos desconecta un poco de la acción que ocurre en pantalla.

Fuera de eso la animación tradicional sigue siendo excelente, la coreografía con el 3D gear presta para ángulos de cámara interesantes, el score musical de Hiroyuki Sawano sigue siendo dando ese sentimiento épico ya tan representativo de la serie y los talentos vocales siguen siendo de alta calidad, desde los gritos desesperados de Yuki Kaji (Eren) hasta la voz tranquila de Daisuke Ono (Erwin).

Finalmente, la buena noticia es que no habrá que esperar otros cuatro años para la tercera temporada, ya que el anuncio se hizo al final de la segunda temporada, a menos que haya retrasos en la producción, podremos continuar la historia a partir del próximo año.

A final de cuentas, la segunda temporada se siente un poco débil a comparación de la primera, muchos subieron sus expectativas tomando en cuenta la cantidad de tiempo de espera entre la primera y segunda temporada, ver al Titán Colosal en 3D en los pocos episodios que aparece es uno de los puntos mas débiles de la serie –Principalmente por que es la “cara” de la serie, esperemos que esto sea corregido en la tercera temporada–, fuera de este detalle, Shingeki no Kyojin sigue siendo una de esas series que uno tiene que ver, no hay que ignorar sus méritos, además que es muy probable que sea tema de conversación y se ponga de moda de nuevo por un buen rato.

La segunda temporada de Shingeki no Kyojin está actualmente disponible en Crunchyroll

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