La semana pasada tuvo lugar uno de los eventos tecnológicos más grandes en nuestro país: Talent Land 2018, en el corazón de la tierra tapatía, Guadalajara, Talent trajo consigo una enorme cantidad de horas de contenido para todos los gustos y edades con ponentes magistrales como Beakman, personalidades de internet como Dayoscript, conferencistas y muchas comunidades.

En mi tiempo en El Vortex he visitado 2 veces Campus Party en esta misma locación y este año me aventuré a conocer los cambios que traería este evento a la formula ya conocida ¿El resultado? Debo admitir que mi experiencia, así como el evento, se encuentra divido en dos.

Empecemos con el elefante en la habitación. ¿Qué esto no era Campus Party? La confusión surge a raíz de que si, en años anteriores Campus se realizaba en Expo Guadalajara, sin embargo, este año surge Talent land con el mismo formato, aunque con fechas diferentes. Aun con esto, Campus Party se realizará en Santa Fe, ciudad de México del 24 al 29 de Julio, regresando al lugar que la vio nacer.

Pero volvamos a Guadalajara, Talent Land ofreció un gran espacio para los talentos divididos en 6 lands (áreas): Startup Land, Iron Land, Creative Land, Game Land, Future Land y Developer Land, cada uno con su contenido y zona de mesas. Del 2 al 6 de abril los asistentes fuimos parte de esta experiencia que ha crecido en cantidad, pero que ha perdido la forma de donde se originó.

Durante el primer día de actividades, el lugar se veía vacío en comparación a otras ediciones y no era por falta de asistentes, pues aun cuando el registro comenzó desde temprano, la fila para ingresar era enorme aun pasando las 4 de la tarde. Por un momento pensé que esto debía ser resultado del primer día y la mejor distribución de áreas, pero para mi sorpresa, esto no cambio demasiado al trascurso de los días. Varios lugares se notaban faltos de asistentes y del dinamismo que lo caracterizaba.

Pero Talent Land no careció de asistentes, eso me queda claro, durante las conferencias magistrales el espacio del escenario principal resultaba insuficiente para dar cabida a todos los talentos que esperaban ver desde Beakman, Julio Profe o incluso al Robot Sofia, inclusive durante esta última, tuvieron que limitar el acceso por cuestiones de seguridad. Entonces si la cantidad no era el problema, ¿por qué la noción de cambio?

No voy a negar que muchos asistentes continuaron diciendo Campus en lugar de Talent, muletilla resultante de la historia, pero que refleja parte de verdad. Talent carga consigo la sombre de Campus y lo que este evento buscaba para con sus asistentes.

Verán, el asistir a Campus se sentía como un lugar para incrementar tus habilidades y mejorar en temas tecnológicos y de emprendimiento, a diferencia de otros eventos como Telmex HUB, este no era un simple acercamiento de la tecnología al público en general, sino que era un espacio con expertos que te permitía crecer. Recuerdo como las conferencias, comunidades e incluso asistentes, aportaban algo de su conocimiento, pero eso terminó por irse o mejor dicho, cambió.

Talent Land no conserva esta filosofía de expertos y abre el panorama para que más áreas tengan igual de relevancia y además quita una capa técnica al contenido, volviéndolos más accesibles para cualquier persona. Tan solo bastaba con darle una mirada a la distribución de los asistentes para ver este cambio, pues el área de Developers y Startups estaban más vacía en comparación a sus hermanas que tenían robots luchando y torneos de videojuegos.

Aunque en principio este cambio no es malo, si resulta en contra de Talent pues le pesa la sombra que carga respecto a Campus Party, el comparativo es más que obligatorio al tener un formato tan parecido, con camping incluido. Talent Land necesita tomar una decisión atrevida y buscar su propia visión de la tecnología, y si bien en esta primera edición ya mostraron parte de ello, necesita mostrarlo con todas las letras para que las otras zonas no sufran como lo hicieron en esta ocasión.

Con esto no quiero decir que el evento fue malo, pero si diferente. En el tiempo que platiqué con otros asistentes me encontré con gran variedad de profesionales, entusiastas, estudiantes que no necesariamente estaban ahí por tecnología, muchos de ellos buscan el contenido que como ya dije, resultaba atractivo a cualquiera. La diversidad tiende a mejorar las organizaciones y para Talent Land esto tiene una fuerte implicación.

Alguna vez alguien comentó que todas las personas tienen un talento único y en un evento como este, esa declaración cobra sentido. Ahora el foco debe ser la apertura a todos lo que quieran iniciar en el mundo de la tecnología y ampliar cada vez más la cantidad de personas a las que pueden llegar.

En este sentido las conferencias fueron atinadas, llenando los espacios correctos y con personalidades que su fuerte es motivar y divulgar, y esperemos que en años venideros esto se conserve.

Aunque no me encante del todo este cambio, acepto que fue una experiencia buena en varios momentos, aprendí y conocí de otros, pero sobre las demás cosas, vi como el talento mexicano no tiene definición y viene en muchas formas y que, sin importar estas diferencias, son capaces de compartir, disfrutar y crear espacio único. Probablemente vuelva a Talent Land el siguiente año para seguirme asombrando de lo que somos capaz de lograr.

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