ISAAC RICHTER|

FOTOGRAFÍA MARIAN CASABLANCAS|

600-millas

Este año, 600 Millas, película de apertura del aclamado Festival Internacional de Cine de Berlín, fue la ópera prima del director Gabriel Ripstein y producida por Lucía Films (casa productora fundada por Moisés Zonana y Michel Franco, productor y director respectivamente de la aclamada cinta Después de Lucía). Es una cinta que enfrenta a su público con la problemática del tráfico de armas entre México y su vecino del norte, los Estados Unidos.

El martes 3 de febrero se dio una conferencia de prensa en el restaurante La Mora Blanca en Polanco con el director, sus dos productores y los actores Kristyan Ferrer y Noé Hernández acerca de la película.

Ripstein lleva toda su vida rodeado de cine, ya que es hijo de cineastas y lleva años como productor y escritor (muchas veces por encargo) de varias cintas e incluso fue Senior Vicepresidente de Producción en Sony Pictures. Ripstein nos dice que siempre ha tenido esta inquietud por dirigir y siempre quiso abordar la difícil relación entre estos dos países vecinos (Estados Unidos y México) que están en constante conflicto, pero que a la vez se necesitan mutuamente.

La cinta narra la relación entre dos personajes que representan la relación que tienen estos países. El veterano actor inglés Tim Roth interpreta a un agente del ATF que rastrea los pasos de un operador de bajo nivel en el tráfico de armas (interpretado por Kristyan Ferrer, conocido por Sin Nombre y Guten Tag Ramón, entre otras). Las circunstancias llevan a que este joven operador decida secuestrar al agente y llevárselo a cruzar la frontera en su camioneta.

Según el director, “la intención de la película nunca fue apuntar dedos… eso es irresponsable.” Lo que busca es mostrar una situación compleja a través de dos personajes que son empleados dentro de un sistema que nadie sabe cómo mejorar. Por esto, Ripstein nos cuenta que quiso alejarse de los arquetipos y de las imágenes de personajes que parecen “de película”. En el mundo que él crea, un hombre puede organizar una fiesta infantil para su hijo en la tarde y en la noche ir a matar a alguien, porque ése es su trabajo.

Al hablar de su experiencia con esta historia, el actor Kristyan Ferrer nos asegura que la realidad no es ajena. “Basta con abrir la ventana y ver lo que sucede afuera”. La película busca entablar esta realidad de una manera que no glorifique la violencia y aunque trata del tráfico de armas, el productor Michel Franco nos asegura que no es una película violenta. “Se ven cientos de armas, se disparan muy pocas.”

Con esta cinta y este honor de abrir la sección Panorama en el Festival de Berlín, a todo este equipo le despierta el hambre de hacer más, ya que como nos comenta el productor Moisés Zonana, el cine mexicano es más fértil y se ha ganado el respeto a nivel internacional con premios en diversos festivales y hasta premios Óscar para cineastas mexicanos. Describe a Lucía Films como “una productora que cree en el arte mexicano” y le pide a los cineastas “¡que nos busquen!”

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