Ha pasado un buen tiempo desde que no sentía emociones tanto negativas como positivas al ver una película de crimen y drama, Destroyer (Destrucción, en américa latina) protagonizada por Nicole Kidman, es un filme único ya que a pesar de tener elementos bases que se utilizan en cualquier otra película de este género –que podríamos señalar como clichés–  la forma en que son utilizados es lo que la convierte en algo nuevo e innovador; suena contradictorio ¿verdad? en un momento les explicaré el porqué pero antes de empezar, hablemos de la historia.

Hace 16 años la detective de la policía de Los Ángeles, Erin Bell (Nicole Kidman), se infiltró en el desierto de California para entrar en la banda criminal liderada por el temido Silas (Toby Kebbell). Todo marcha en orden, hasta que durante un gran atraco la identidad de Erin es revelada y no logra su objetivo, capturar a Silas. Años mas tarde, Silas regresa más peligroso que nunca para realizar el robo a banco más grande del mundo. ¿Logrará Erin esta vez cumplir con su objetivo?

Lo Bueno

La historia es interesante e intrigante, un punto fuerte es que juega mucho con los tiempos: se nos presentan escenas de una Nicole Kidman como policía experimentada –o sea, en el presente– para desmenuzar la trama, para despues presentar a una Kidman joven y novata –el pasado– algo que no se había visto en que funciona a la perfección. 

Algo que resalta por sobre todas las cosas es el maquillaje de Nicole, es algo espectacular de lo increíblemente realista y de calidad, y logra dar la imágen de una persona cansada y marcada por los eventos y decisiones de su pasado que, aparte, refuerza con una muy buena actuación.

¡Irreconocible!

Los clichés que se utilizan, como el empoderamiento femenino y una protagonista que quiere redimirse de sus errores del pasado, fueron muy bien aprovechados e incluso en algunos casos les dieron giros de tuerca que cambian completamente la narrativa; estos eventos llegan a profundizar en los motivos de la protagonista y los personajes secundarios que te dejarán boquiabierto y al borde de tu asiento.

Lo Malo

Si, la actuación de Kidman es muy buena… pero no es creíble, en otras palabras, no sientes emociones auténticas por parte de la actriz cuando el personaje está en sus momentos más vulnerables lo que nos deja una sensación agridulce porque es una actuación de calidad. Sin embargo, siendo honesto si otra actriz hubiera obtenido el papel de Kidman, probablemente la película no hubiera sido lo mismo y se hubiera relegado a una más del montón.

Muy buena actuación… pero no es creíble al 100%

Aunque los saltos en el tiempo funcionan, en un momento llegan a ser demasiado; es como si presentara un resumen rapidísimo de los momentos claves de la trama y que hay un punto en el que te pierdes y no sabes exactamente que acontece la escena, dejando al espectador un poco confundido.

El final de la película deja mucho que desear, no es malo pero se queda muy corto para todos los eventos que nos presentan a lo largo de la historia.

Veredicto Final: 8.7 Buena/ Disfrutable

A pesar de sus errores, Destrucción nos ofrece una historia buena e intrigante, un elenco decente, giros de tuerca alucinantes y una Nicole Kidman totalmente diferente algo que habíamos visto antes.

La película es recomendable para los amantes de las películas de policías y drama.

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