La primera película que vi de Tim Burton fue El joven manos de tijera y después El extraño mundo de Jack; sólo tenía 11 años. Quedé tan fascinada por su obra que el primer cosplay que hice fue de Lydia Deetz y escribí mi tesis de licenciatura sobre cinco de sus filmes. Me identifico con él porque yo también soy una persona tímida e introvertida. Vaya, hasta un profesor en segundo semestre de la carrera me dijo que parecía un personaje de Tim Burton por mi físico y mi manera de ser –no sé si tomarlo como un halago o no–. Entonces, cuando supe que la exposición que se encontraba en el MoMa de Nueva York iba a estar en México –corregida y aumentada, además–, me emocioné muchísimo.

Desde septiembre, en redes sociales empezaron a surgir varios concursos para una master class y para visitar la exhibición de manera gratuita (la entrada cuesta $300 pesos).

Recuerdo que fue justo el día del terrible sismo del 19S cuando vi la convocatoria para asistir a la master class. Después, se me olvidó por completo porque me tuve que mudar y entré a otro concurso que me mantuvo ocupada todo un mes. Fue hasta el viernes 24 de noviembre cuando vi que la convocatoria ya estaba a punto de cerrar y entré en pánico.

Rápidamente desempolvé de entre mis trabajos uno que fuera digno de concurso y, para mi suerte, encontré una ilustración que había hecho para un taller, hace 6 años. En esa imagen, hay una niña en medio de un bosque tenebroso y oscuro, mirando hacia una pared que tiene huellas raras.

El martes 28 de noviembre me notificaron que había sido seleccionada y no cabía de la emoción. Hasta se me había olvidado lo mal que me había ido en una cita que tuve ese mismo día. Nada importaba. Por fin iba a conocer a Tim Burton. Era la más feliz (en esta lista viene mi nombre):

El día llegó. Arribé al Centro Cultural Roberto Cantoral a las 5:15 pm y ya había muchísima gente formada –yo creo que ellos debieron haber llegado como a las 2 pm, aproximadamente–. Nos habían citado a las 6 pm y entramos al recinto hasta las 8:20 pm. Estuve más de tres horas esperando. La verdad fue molesto porque se suponía que nos ingresarían a las 7:30 pm.

Cuando entré nos dijeron a todos que no podíamos tomar fotografías ni video, lo cual me pareció mala onda, pero como era un evento privado y ya había esperado demasiado, me dio igual. “YA QUIERO VERLO”, pensé desesperada. La master class empezó a las 8:27 pm e inevitablemente sentí un regocijo cuando vi a Tim entrar al escenario. Hasta taquicardia me dio. Burton se veía muy delgado, cansado, vestía todo de negro con calcetines a rayas y su cabello lucía despeinado.

Lo que presenciamos durante la hora que duró el evento, no fue una master class sino una entrevista con las preguntas que los mismos participantes habían enviado. Noté que las preguntas que le hicieron a Tim fueron casi las mismas que ya le habían hecho en entrevistas anteriores, así que sus respuestas eran similares. Por eso creo que lo mejor hubiera sido una tipo “Ted Talk” para aprender a detalle sobre su flujo de trabajo y experiencia trabajando para grandes estudios como Disney, pero bueno. No todo fue malo. Aprendí aspectos nuevos de su vida como:

  • Cuando era muy joven trabajó en un restaurante. Él odiaba ese trabajo, pero comentó que a veces es necesario tener un empleo que odias para valorar tus logros.
  • Nunca en su vida se dedicaría a actuar. Incluso, cuando ha llegado a salir en cameos en sus películas, siempre termina cortando sus escenas pues odia verse en pantalla.
  • No le gustaría que se hiciera una película sobre su vida y no tiene idea de quién sería el actor indicado para interpretarlo. No, Johnny Depp no. Él lo dijo.
  • Siempre fue un chico retraído con problemas de lenguaje, por eso le era más fácil comunicarse con los demás a través de sus dibujos.
  • Tiene una cierta obsesión por los ojos. “Son la ventana del alma”, dijo.

  • Considera que la soledad y la tristeza le ayudaron a ser creativo.
  • Se siente afortunado de haber podido conocer a sus grandes ídolos (Christopher Lee y Vincent Price) a una edad muy joven.
  • Disfruta más haciendo películas en stop motion que live-action.
  • A lo mejor hará una película sobre luchadores mexicanos –Esperemos que sí–.
  • Se siente muy identificado con Edward Scissorhands, Ed Wood y Jack Skellington.
  • Antes de que fuera película, El extraño mundo de Jack iba a ser un libro infantil, pero las editoriales lo rechazaron.
  • De niño, una vez se imaginó a un payaso flotante y esa idea lo aterró por años.
  • Solía jugar baseball en su niñez.

Alrededor de las 9:30 pm, cuando la entrevista terminó, los chavos que estaban en los asientos más cercanos al escenario corrieron a saludar a Tim y a darle obsequios. Burton se portó súper buena onda y recogió los regalos que le aventaron quienes se encontraban más lejos del escenario. También firmó libros y estrechó la mano de varios de sus fans. Yo creo que se sintió muy abrumado, pues la gente no lo quería dejar ir. Fue entonces que alguien de su equipo tuvo que decirle a todos que ya debía retirarse y así fue como concluyó el encuentro.

En mi vida creí que llegaría a conocer a la persona sobre la que hice mi tesis, así que ese evento será un día que jamás olvidaré.

Si quieren leer más reseñas mías, también me pueden encontrar en mi blog personal.

Hasta la próxima.

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