Con frecuencia el intento de contar una historia que ya ha sido contada varias –o muchas– veces antes, es acechado por un sinfín de preguntas y críticas que resuenan en los espectadores ¿Otro remake? ¡Pero si la versión original es mejor! ¿Qué no salió una película igual hace poco? ¡Hollywood se quedó sin ideas! Y puede que a ratos, estemos de acuerdo con estas dudas, pero también, hay que estar dispuesto a ver lo que tienen por contarnos ya que, de vez en cuando, podemos llevarnos grandes –muy grandes– sorpresas como en esta ocasión en el retorno del rey de los monos: Kong.

Kong: La isla Calavera es una cinta que busca introducir al icónico simio gigante en la era de los universos fílmicos y con una clara apuesta por tener su encuentro con el otro rey de los Kaijus: Godzilla. Pero me estoy adelantando varios años, así que mejor veamos qué tan buena es esta propuesta que tenemos En Cartelera

Sinopsis

Bill Randa (John Goodman) investigador de Monarca se aventura con un inusual equipo formado por científicos, soldados liderados por el comandante Packard (Samuel L. Jackson), la reportera Mason (Brie Larson) y el explorador James Conrad (Tom Hiddleston) en la isla Calavera, con el propósito de comprobar sus sospechas sobre el lugar y que este mundo, nunca le ha pertenecido a los hombres, sino a ellos, las bestias gigantes.

Supongo que pueden adivinar lo que viene ¿no? Pues esta historia tiene la mayoría de aspectos que una película de King Kong ha tenido desde sus inicios. Sin embargo, la producción de 2017 se sabe distinguir y encontrar su lugar en el largo número de producciones del gran mono, destacando por su apartado visual.

Lo bueno

 

El centro de una película como esta debe ser –o por lo menos debería– el monstruo en cuestión, es decir, Kong. Por lo que es muy bueno que la producción pusiera todos sus elementos para que el rey luciera en todo momento que aparece en pantalla. Kong, a pesar de no tener tanto tiempo en escena, se lleva la película mostrándose imponente al verlo en comparación los protagonistas y otras creaturas, como la cinta lo dice: él es el rey.

El CGI está perfectamente logrado para que Kong se vea no solo enorme e intimidante, sino que sea fluido y natural cada movimiento. Las escenas de pelea que tiene con el pulpo, los kaijus o los mismos militares, son muy dinámicas y bien iluminadas para apreciar los detalles y el gran trabajo que hicieron en los efectos. Cada escena de acción se siente única, pues sus movimientos de combate –aunque suene como juego de pelea– no se repiten y dejan algunas de las mejores secuencias que he visto en el cine contemporáneo de monstruos, por ejemplo: el kunai con cadena o el golpe con la roca.

 

Además de Kong, las creaturas que hacen aparición tienen un diseño con un encanto único y muy características de este universo al que se vienen a integrar. Esta diversificación, deja ver que no solo se están tomando los iconos, sino que se está volteando a ver al lore que acompaña su historia y deja la posibilidad de su inclusión en un futuro.

Otro punto acertado es todo el cast que acompaña la historia, pues bastan pocos minutos para que se vuelvan entrañables. Como era de esperar, Tom Hiddleston y Brie Larson, se llevan los reflectores la mayor parte del tiempo junto a John C. Reilly que aporta un poco de humor y dramatismo. Por su parte Samuel L. Jackson hace un buen trabajo en el papel de hombre vs naturaleza y muestra la que ha sido una de las principales ideas de Kong: el hombre queriendo domar a lo salvaje.

Lo malo

Del lado donde más sufre la película es la historia. Aunque me gustaría decir que es suficiente para justificar la introducción de Kong, muchas veces se nota un sin sentido de las acciones de los protagonistas o bien no se explica con más detalle lo que ocurre.

De igual manera que Godzilla (2014), Kong da mucho tiempo en pantalla de los personajes principales y secundarios, lo cual lleva a una trama lenta durante los primeros 30 minutos que nos tiene conociendo a todo el reparto y viajando de un lado a otro, cuando lo que realmente quieres es ver a Kong lo más que puedas.

Esta saturación de personajes –sin quitar el crédito al elenco–, lleva a que la trama sea vaga y dividía en varias sub-tramas, que si bien todas tienen un avance relativamente bueno y se unen en algún punto, puede ser molesto el desarrollo lento de cada historia por separado que poco se nota que aporten a la historia global.

Lo curioso

Pero lo que más genera expectativa durante las 2 horas de duración, es la promesa de ver el enfrentamiento entre Godzilla y Kong en un futuro no muy distante, cuestión que queda más que confirmada con la escena pos-créditos, por lo que no vayas a dejar el cine hasta el final.

Aunque algo que me causa muchas dudas es el desfase de tiempo entre una cinta y otra y no me refiero al estreno. Godzilla ocurre en el 2015 mientras que Kong en la década de los 70s, teniendo 30 años de desfasamiento y dejando al aire la pregunta de si los sucesos de este hipotético enfrentamiento serán en algún punto medio o en un futuro después de los hechos de la cinta de Godzilla.

Finalmente no puedo pedirle mucho más a esta cinta, pues tiene acción rebosante, efectos bien trabajados y una dirección artística excelente. Soy un geek de gustos simples y como alguna vez Homero dijo: Me gusta la cerveza fría, la TV fuerte, y los mounstruos grandes, grandes. Por lo que Kong va más que recomendada para esos amantes del cine de monstruos.

¡Vaya momento para estar vivo y ser un geek amante de la cultura Pop!

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