Las películas sobre el espacio tienen un no sé qué que qué sé yo que las vuelve especialmente atractivas para cierto tipo de público. Películas como Interestelar, Gravity o 2001: A Space Odyssey han hecho patente que el pueden ser un éxito y Brad Pitt no quiso dejar de probar esta fórmula con Ad Astra, pero… ¿qué hizo Brad Pitt?

La película está contada en primera persona, como un diario, que intercala la narración y el sentir del protagonista, Roy McBride —interpretado por Brad Pitt—, con los diálogos. En algunos momentos, la tensión generada en pantalla se ve interrumpida por la voz de Roy hablando de cómo se siente o algo que hará más adelante en la película.

Roy es un astronauta que perdió a su padre hace 20 años en el Proyecto Lima que buscaba encontrar vida en Neptuno. Clifford McBride es considerado un héroe, un mártir, una leyenda por su participación en la búsqueda de vida extraterrestre inteligente en la punta más alejada del Sistema Solar, pero su hijo no sabe muy bien qué pensar o sentir respecto a su padre.

Roy McBride se embarca en una misión para contactar a su padre desde Marte, pero es ahí donde descubre que su papá no es la leyenda que todos creen. Clifford es poco más que un tirano.

Después de perder su lugar dentro de la misión , Roy tiene que poner en marcha un plan para desarticular por completo el Proyecto Lima y, por fin, resolver el problema que supone su relación con su padre.

La película es, en sí misma, un arco de infinitud que nos hace recordar lo minúsculos que somos en el Universo y cómo la avaricia del ser humano puede destruir incluso planetas no habitados y a la propia humanidad.

Brad Pitt deja un sabor de boca bastante agradable con una actuación casi perfecta en la que carga prácticamente solo con las casi dos horas de película. Desde mi respectiva, este papel fue casi catártico para él.

En cuanto a la parte técnica, la fotografía es preciosa: las tomas del espacio, estrellas, planetas, los anillos de Neptuno son bastante impresionantes, incluso cuando han ido creados por computadora. La paleta de colores de la película gira en torno a los fríos durante la estancia en el espacio, pero en Tierra, la Luna y Marte, un filtro sepia proporciona un aire de decadencia en la mayoría de las escenas.

La mezcla de sonido es buena con algunos espacios en blanco para disfrutar únicamente el aspecto visual de alguna escena. La banda sonora hace que recuerdes el mítico tema “Así habló Zaratustra” de la ya mencionada ‘2001: A Space Odyssey‘.

El guión gira en torno al personaje principal, puesto que no hay lugar para desarrollar de manera demasiado profunda alguna otra subtrama y las que aparecen son contadas de golpe y causan un poco de confusión pues no parecen tener relevancia con la historia central. Hay un par de escenas innecesarias dentro de la trama que pueden omitirse y no pasaría realmente nada.

Más allá de los pequeños defectos del guión, Ad Astra es una buena película si lo que te gusta es sentir el vacío de la existencia misma; si lo tuyo no es plantearte problemas filosóficos mientras observas la hermosura de Brad Pitt en pantalla, quizá no sea para ti.

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