J.G. Quintel —creador de Regular Show— mantiene su estilo jovial y atarantado en Close Enough, ahora intentando ser más irreverente y adulto pero al mismo tiempo careciendo de un factor importante; la madurez.

La espera por el estreno de este proyecto fue tan larga que se comenzó a debatir si realmente existía un proyecto llamado Close Enough. Lo único que se mostró al público fue un avance por medio del canal de YouTube de TBS de casi dos minutos de duración, pero sin anunciar fecha de estreno o detalle alguno.

Ese no fue el único problema; como la fecha de salida fue el 9 de julio (es decir, en plena pandemia) en un servicio exclusivo de streaming de la HBO, sus probabilidades de alcanzar misma popularidad y éxito de los que gozó Regular Show fueron pocas.

Es por ello que creemos que su movida más inteligente fue la de estrenarse (al fin) el 14 de septiembre en Netflix, contando con doblaje en varios idiomas, aunque claro; este es uno de esos casos en los que vale la pena ver la actuación original ya que el mismo showrunner, J.G. Quintel, da su voz al protagonista.

¿De qué trata Close Enough?

“Una pareja de casados, su hija de cinco años y sus mejores amigos/roomies recién divorciados, viven juntos en la parte este de Los Ángeles. Su vida no es exactamente la ideal… pero por ahora están suficientemente cerca.”

Parte del humor y de los diálogos que hicieron grande a Regular Show se sienten presentes: sus personajes intentan llevar sus vidas de una forma tranquila pero constantemente su inmadurez los hace caer en vicios de todo tipo.

Se siente como muchas de las secuencias entre Josh y su hija Candice son extraídas de vivencias del propio J.G. Quintel como padre joven. Él intenta verse cool, divertido y responsable, pero fracasa al no poder comprender como son los jóvenes en 2020. La vida ahora es diferente para él y a su esposa.

La serie es un retrato de las ansiedades por las que pasan los millennials cuando viven esa transición en la que dejan de ser adultos jóvenes para ser… Adultos. Cuando el tener casa propia, coche, tarjetas sin deudas y un hígado que no les permite beber después de las nueve, son el significado de una vida adulta.

Close Enough Review: J.G. Quintel's HBO Max Animated Series Grows Up |  Collider

Una serie para adultos… No tan adultos

Close Enough intenta ser irreverente utilizando chistes de drogas, vasectomías, infidelidad y sexo, aunque no por ello se siente una obra madura. Los mensajes de Quintel ya no aportan la misma profundidad como lo hacía con Mordecai y Rigby, ya que ellos en el fondo eran buenos muchachos aspirando a mejorar… Pero Josh y Emily por el contrario son gente muy corriente que está feliz en la más amarga de las mediocridades.

El show presenta una visión decadente de la realidad actual, en la que ya no hay una línea clara entre la madurez y la juventud. Resulta que aquí los “viejos” aspiran solamente a revivir el éxtasis de sus días adolescentes, condenándose así a una existencia vacia.

Gran parte de la comedia nace de las situaciones que de manera gratuita escalan al surrealismo, además de algunas secuencias de montaje que utilizan canciones como Turn down for what o Stay Fly para marcar un ritmo y hacer gags visuales que son tan absurdos como una obra de Beckett.

Y solo para que quede MUY claro… ninguna de esas secuencias está a la altura de la épica “Missisipi Queen”.

Aplaudimos que no se subyugue a una narrativa enferma e hipócrita como la que hay en otros shows tipo Bojack Horseman o Big Mouth, y que dicho sea de paso, también su factura técnica supere a la de Family Guy o Bob Burguers, ya que usualmente a este tipo de series se les destina un ínfimo presupuesto.

De HBO a Netflix ¿qué cambió?

Close Enough no estuvo libre de las presiones y conflictos que suelen sufrir los proyectos de T.V. cuando están en manos de productoras gigantescas; originalmente ni siquiera fue un proyecto de HBO sino que pasó a sus manos luego de que el spot de la TBS en donde se estrenaría, fuera cancelado, como consecuencia de los escándalos de Louis C.K.

Esto forzó a que las historias fueran editadas y que en vez de una temporada completa solamente tengamos quince capítulos conformados en ocho episodios, mismos que se sienten apresurados y a veces incompletos.

J.G. Quintel y Josh ¿alguien dijo “proyección”?

Es normal que a veces aparezcan o desaparezcan de la nada los personajes o que haya un prematuro cierre que apremie la salida de los créditos. No es algo que se pueda permitir en un guion de Quintel, ya que su método de escritura se basa en el clásico modelo Aristotélico: planteamiento, nudo y desenlace.

Pero pese a todos sus problemas sigue siendo una serie buena, solo que hasta el momento no ha podido demostrar su máximo potencial, tanto por su gestión interna, como por el conformismo de Quintel, quien sigue utilizando en sus trabajos un mismo estilo que imprime desde su corto “2 in the AM PM“.

En caso de que le den una oportunidad: véanla en su idioma original. Es de esos casos en los que el humor aterriza mejor así, el doblaje latino es bastante génerico y no le aporta mucho.

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