No es novedad el impacto que han tenido las películas de Marvel los últimos años, sin embargo, nunca creí que alcanzara estas proporciones.

Por ejemplo, ver personas que no son fans en el estreno internacional (mencionando a una heroína de la otra compañía), lo cual me hacía creer que me encontraría con personas que no sabían lo que iban a ver, y solo fueron por moda.

Y a las 00:00 horas del 26 de abril transmitieron la película. Era tanta la gente, que había fila de 30 minutos solo para comprar palomitas. Marea de personas esperando su entrada de más de 10 salas al mismo tiempo. La sala llena de gente con playeras, chamarras, e incluso caracterizados de los personajes. Se sentía la vibra, la emoción. Sin importar la hora, la desvelada, el precio, “cueste lo que cueste”.

Y las reacciones en algunas escenas hicieron darme cuenta, no es pose, realmente todos los que estábamos ahí teníamos una sincronía. Al unísono las risas, la sorpresa, la tristeza.

No es solo la fama, realmente el MCU se ha ganado la pasión de muchos. Merecen el éxito de sus últimas películas, las nominaciones y premios ganados, cada récord roto. Logros bien ganados en guión, actuaciones, efectos, etc. La película abarca todo, historia, drama, manejo del tiempo manteniéndonos ubicados, lealtad, trabajo en equipo, y batallas ÉPICAS.

Con esta película se despiden con un grandioso acto final, el cierre con broche de oro (o de gemas del infinito), digno de recordarse.

Comentarios

comments