Los shojos (mangas con temática romántica, mayormente dirigidas a un público femenino) nunca me han llamado la atención. Si bien Lovely Complex u Orange habían sido los únicos que lograron atrapar mi atención, esto cambio cuando leí Tonari no Kaibutsu-kun o My Little Monster, como fue como la llamaron aquí en México por Panini Manga.

La historia nos presenta a Shizuku Mizutani, una joven a la que solo le preocupan sus estudios y planes para el futuro ya que no quiere que le falte nunca el dinero y ser feliz, o esa es la idea que tiene al inicio de la historia. Eventualmente esta actitud le trae muchos problemas, ya que se niega a demostrar sus sentimientos por el simple hecho de que lo considera una pérdida de tiempo.

Ademas, tenemos a Haru Yoshida, quien se sienta junto a Shizuku en clase, pero que no asiste a la escuela debido a una pelea en el primer día de clases. Desde ese entonces, Haru no volvió a asistir ni una sola vez a la escuela debido a que fue suspendido injustamente. Por casualidad, Shizuku es enviada para entregarle unos apuntes, lo que lleva a Yoshida a creer que ella quiere ser su amiga y ya pueden ir imaginando por donde va esto.

Durante el manga vemos la relación de estos dos ir por caminos que Shizuka no imaginaba, conociendo poco a poco la vida de Haru, entendiendo su comportamiento y lo difícil que es para el tener una vida normal en el instituto. Igualmente, Shizuka va conociendo más personas dentro de la escuela, que poco a poco, van haciendo que Haru pierda el miedo a la escuela (debido a sus suspensión) y que Shizuka logre relacionarse.

El dibujo es bastante dinámico aunque muy apegado al estilo shojo (lleno de ojos brillosos y caras bonitas), aun así, tenemos diseños que no se apegan tanto al cliché de la manga para “chicas”.

Los personajes tienen un estilo muy bien definido y bonito, Haru tiene algunos clichés de protagonista de Shojo pero a la vez te recuerda mucho a el típico protagonista de un manga Shonen. Shizuku, en contraste, se sale de todos los cánones presentando a una heroína muy fresca (al menos en mi experiencia como lector de manga para chicas) haciendo que me encariñara muy rápido con ella.

Mi acercamiento al shojo ha sido lento, muy pocas historias me llaman la atención, pero My Little Monster me atrapó de inmediato por la comedia y el romance que llega ser muy diferente a otros mangas del genero, logrando que me divirtiera bastante con las ocurrencias de Haru y las desaventuras de Shizuku.

My Little Monster es un manga que acaba de llegar a nuestro país con una publicación bimestral y lo recomiendo ampliamente, tomando en cuenta que el anime quedó inconcluso. Pueden leerle de la mano de editorial Panini.

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