Por Daniel Rodríguez Reyes

Según la paleontología marina el megalodón (Carcharodon megalodón) es el tiburón más grande que jamás existió, llegó a medir hasta 25 metros de largo, con dientes que medían más de 6 cm y con una mandíbula de alrededor de 2 metros de ancho, este ser vivió hace millones de años y actualmente está extinto… ¿o no?

The Meg o Megalodón (como se le tituló en México) cuenta la historia de un grupo de investigadores que realizan una expedición a lo más profundo del mar, quienes sorpresivamente son atacados por algo gigantesco que se creía extinto y por que para su infortunio quedan atrapados. Para poder rescatar a este grupo, será necesaria la ayuda de Jonas Taylor (Jason Statham).

Para Jonas esta situación no es nueva, antes ya se había visto las caras con la criatura cuando los tripulantes de un submarino nuclear fueran atacados, pero en esa ocasión Jonas tuvo que tomar una difícil decisión para poder salvar a los tripulantes, sacrificar la vida de sus amigos. ¿Logrará Jonas salvar a los investigadores o serán devorados?

Aunque a primeras The Meg parezca otra película de tiburones, tiene a su favor su que se centra en las profundidades del mar y esto hace que no suene tan alejado de la realidad, ya que realmente no sabemos qué hay en las profundidades, de hecho, sólo conocemos un 5% del mar así que no es descabellado imaginar a un megalodón… tan.

Ayudando a este ambiente, las instalaciones del centro de investigación donde se desarrolla la película, rompen el cliché de ataque en la playa o  bahía, y dan lugar a un laboratorio con alta tecnología, donde los diseños de los submarinos parecen naves espaciales con la tecnología suficiente como para enfrentarse a todos los peligros del mar o bueno, casi todos.

El casting por otra parte, es bastante bueno y se nota como todos los actores tienen química. Entre ellos podemos ver una pequeña rivalidad entre Jonas (Statham) y uno de los científicos que hace mucho hincapié a las decisiones realizadas por Jonas.

Y ya que hablamos de Jason, es bueno verlo en un papel diferente a lo que usualmente le vemos actuar; protagonistas fríos, serios  -a veces mam$#%&- y muchas veces con un aire de antihéroes. Esta vez vemos a un sujeto con una actitud un poco más relajada pero que es atormentado por las decisiones que ha tomado y que, aunque no lo quiera admitir, se preocupa por el bienestar de los demás y está dispuesto a dar la vida para proteger a las personas que él más quiere.

 

Lo Bueno

La película experimenta muy bien con las profundidades del mar, el diseño del megalodón, en cuanto a su realismo, lo hace resaltar de los demás tiburones, sin contar su gran tamaño. Es interesante ver la forma en que los demás tiburones se comportan al estar cerca del megalodón, te hace creer que eso harían en la vida real, un buen detalle por parte de los directores.

Además, la película tiene muchas escenas que te mantendrán al borde de tu asiento, pero también algunos momentos de comedia que hacen un buen balance con el terror.

Lo Malo

El ritmo tiende a ser lento y hace que los momentos de tensión se rompan. Y aunque The Meg luce muy bien, el CGI del resto de tiburones es algo caricaturesco y le resta puntos.

Veredicto Final: 6.8 Entretenida/ Pasable

Aunque a primeras suena como Jaws, The Meg no alcanza los niveles de drama y desarrollo de personajes de la legendaria cinta, pero esto no quiere decir que sea mala, hay demasiadas películas de tiburones asesinos, algunas más gachas que otras, y quizá podamos pensar esta cinta como una más pero The Meg demuestra lo contrario y a su favor juega muy bien con las profundidades del océano.

Esta película es recomendable para un público mayor de 12 años debido a que hay escenas bastante violentas y gráficas; es una de esas películas que puedes ver cualquier día de la semana y a pesar de que te lleguen a spoilear la misma, no te arruinará nada de la trama y podrás verla sin ningún problema.

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