El Santos vs la Tetona Mendoza, oportunidad  de ver a clásicos personajes en situaciones clásicamente de ellos y expuestos a fenómenos como Elena Poniatowska,  la maldita lisiada y algunas cosas hechas, aparentemente, con las patas de atrás… vayan a verla para  que sepan de qué diablos estoy hablando

Director: Alejandro Lozano y Andrés Couturier

Año: 2012

Duración: 93 minutos

El Santos vs la Tetona Mendoza es una película que realmente no tiene mucha historia, eso está bien porque si tu película tiene zombies, pues no necesitas historia y si éstos son zombies de Sahuayo pues el asunto del argumento está resuelto. A  diferencia de otras reseñas de las que soy autora, la película que nos ocupa es nuevecita y no puedo contarles en que acaba o como se resuelve el tal “nudo” porque si de por si tengo pocos fans, pues esto sería ya el punto máximo de mi impopular carrera, entonces refínense lo que sigue y vayan al cine.

Resulta ser que tal como ocurre con la mayoría de las buenas anécdotas, ésta inicia porque nuestro protagonista, “bien puesto” , recuerda su frustrado romance con la Tetona Mendoza, mujer con enormes cualidades, de la cual el Santos sigue enamorado; ante el sentimiento que le atormenta, encuentra que solo los zombies de Sahuayo viven en el mismo estado de decadencia que él, por lo que decide ayudar a mejorar su calidad de vida (bueno los zombies no están vivos pero en fin…)

El plan de rescate a la población zombie sale bien, aumenta la población de éstos y ahora hay un sentimiento de que la solidaridad (no el programa de Carlos Salinas de Gortari) ciudadana puede dar resultados; pero el problema es que la población de zombies crece tanto que se ve afectado el comercio, y el burdel de la emprendedora Tetona Mendoza no es la excepción, así que  la Tetona exige al Santos que arregle sus problemas con los zombies, cruzada a la cual también se apunta el Peyote Asesino, no porque le importe lo de los zombies, sino porque tiene el propósito de aparearse con la Tetona y joderse al Santos.

Total que la cosa es que primero hacen muchos zombies, luego se deshacen de muchos zombies y luego pues ya vayan al cine porque ahí es donde las cosas se complican, porque nadie había notado que los zombies eran, en gran medida, el motor de la economía de México.

La película El Santos vs la Tetona Mendoza  es una lección de vida, el amor a nuestras extremidades y órganos sexuales es constantemente puesto a prueba, además está el tema universal del derecho a la vida… a la no vida de los zombies.

Aquí el trailer:

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