Por Eduardo Arian Cabañas Moran

El caos cimbra la ciudad de nuevo, en los intentos desesperados de un hombre por tener una nueva vida, dejando su ser y su pasado atrás, pero nadie puede negar lo que somos en nuestro interior.

Muy lejos de la ciudad se encuentra Frank Castle (Jon Bernthal), con una nueva identidad, tratando de dejar atrás el pasado e iniciar una vida llena de paz, como Peter Castiglione. Desafortunadamente para nuestro personaje, esto está muy lejos de suceder, ya que su pasado al parecer lo atormentará con fantasmas, que le impiden armar el “rompecabezas”.

Llena de acción, así es la segunda temporada de The Punisher, llevándonos de la mano a un neo- western, con todos los arquetipos incluidos: el bueno, el malo, el amigo, la doncella en apuros, la mujer fuerte e independiente, el asesino a sueldo y los grandes terratenientes en las sombras. Esta temática en la historia es la que te atrapa en un principio, sin embargo, al llegar al cuarto capítulo se vuelve lenta, pues se abusa de la acción, con giros en el guion anticipados, volviéndolos planos e insípidos.

La serie tiene todo para desarrollar un buen antagonista, Billy Russo (Ben Barnes) en su regreso como Puzzle, pero las carencias en el guion le evitaron tener un buen desarrollo, eso aunado a que su desfiguro son solo unas cuantas cicatrices en la cara, quitándole esencia al personaje original. Después tenemos a John Pilgrim (Josh Stewart), de quien su historia en lugar de hacer que lo odies, solo logra que sientas empatía por él, dejando la historia sin un buen villano.

¿Pero qué es lo adictivo de la serie? es ni más ni menos que Jon Bernthal, quien mantiene la esencia del personaje a la perfección, mostrándonos lo monstruoso que pude llegar a ser The Punisher, dejando ver esa brutalidad que lo caracteriza golpe tras golpe, con esos gritos llenos de ira, y en otras escenas la vulnerabilidad que tiene el personaje, poniendo esa mirada de tristeza y dolor.

Desafortunadamente la segunda temporada es la última bala para The Punisher en Netflix. Aunque al final es rescatable, no es lo mejor en la plataforma, pero si la indicada si quieres pasar una tarde llena de acción y sangre al estilo viejo oeste, pero dentro de una gran metrópoli. Esta sería se caracterizó por haber mostrado una crítica social sobre los veteranos de guerra y lo complejo que pueden llegar a ser estos llamados antihéroes.

The Punisher estará ahí recordándonos que los malos siempre tendrán un castigo en las manos Frank Castle, porque muchas veces no podemos cambiar lo que somos, pero sin darnos cuenta, es justo lo que el mundo necesita: Un hombre que camine entre las balas, para hacerles comer sus pecados.

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