Uno de los animes más populares de la temporada otoño 2019 fue precisamente Beastars, basada en el manga del mismo nombre, creado por Paru Itagaki, y aunque cautivó a muchos espectadores, está lejos de ser perfecta. Desde ya aclaro que no he leído el manga y sólo basaré mi opinión en la animación producida por el estudio Orange.

Ahora que fue agregada al amplio catálogo de Netflix, te presento 5 razones por las que te recomendaría saltarla si está en tu lista de pendientes ─a menos que te quedes sin nada que ver durante la cuarentena─.

Será mejor advertirles que habrá spoilers.

1. Si lo mejor es el inicio, eso significa…

La premisa te engancha: una sociedad de animales antropomorfos donde hay una clara distinción entre herbívoros y carnívoros, pero aún así han logrado superar sus diferencias y pueden convivir funcionalmente. Pero no acaba ahí, la historia nos coloca directamente en una escuela de nivel preparatoria y desde el principio se plantea un asesinato, del cual nuestro protagonista (Legosi, el lobo gris que sale en todos los pósters promocionales) es sospechoso, y la escena que vemos en el tráiler con Haru, la coneja blanca, no ayuda a su imagen.

Básicamente el primer capítulo es lo mejor de la serie. Desde ahí el resto de la historia es incidental y todo nos llevará al punto 5.

2. Trama inconsecuente

¿Asesinaron a un alumno? No pasa nada, dejemos que las cosas se desarrollen con normalidad en la escuela, ni siquiera haremos una investigación a lo Élite, recopilando los testimonios de posibles sospechosos y allegados a la víctima. Al fin y al cabo sólo era un pretexto para contar el romance imposible entre un herbívoro y un carnívoro del doble de su tamaño. ¿Dos carnívoros tienen una pelea que amerita expulsión? Hagamos de cuenta que no pasó, ya sirvió para que la historia continúe, todo quedará en el pasado. ¿Un lobo gris se adentra en un edificio lleno de leones yakuza? Sólo necesita confiar en su instinto, ya que el único león armado estaba en la entrada y los demás le harán frente a garra limpia. Además tenemos a un panda que fungirá como nuestro Deus ex machina.

Las cosas pasan porque sí y la trama cambia de una introspección por parte de los personajes principales ─lo cual iba resultando interesante al principio─, es decir, se cuestionan la utopía en la que viven, piensan en la manera en la que se desenvuelven, sus motivaciones y aspiraciones. Al final ni se sigue el hilo del asesinato, ni se desarrollan los personajes a través de esa introspección; terminan cayendo en el cliché del romance ─que no tiene un avance significativo─ y peleas ─para que no te duermas─.

3. Animación

Si bien podemos decir que es su punto más fuerte, ¿de qué sirve contar con una buena animación cuando la historia no sustenta lo visual? El diseño de personajes, los efectos y encuadres que se pueden lograr con este tipo de animación, así como el movimiento ─más dinámico en comparación con la animación tradicional─; al final esto no es capaz de levantar la serie, que a medida que avance va perdiendo más y más sentido.

Si no estás acostumbrado a este tipo de animación, puedes llegar a marearte. Por otro lado, el stop motion del opening (Wild Side de ALI) es de lo mejor que tiene esta adaptación.

4. ¿Zootopia Made in Japan?

Sociedad utópica de animales antropomórficos con conflictos entre herbívoros y carnívoros. Una coneja como personaje principal que se relaciona con uno de sus depredadores naturales. Un león presentado como una de las principales figuras de autoridad dentro de la sociedad planteada. Sospechoso… Pero a pesar de todas sus similitudes no hay que olvidar que Zootopia está dirigida a un público infantil, mientras que Beastars apuntó hacia una audiencia madura, pero de nada le sirvió pues acabó perdiendo el rumbo. Al menos la producción de Disney resuelve lo que plantea… lo que nos lleva al último punto.

5. No resuelve nada

Los personajes principales atraviesan las situaciones de más de una decena de capítulos para que al final el asesinato, que había, supuestamente, disparado el conflicto inicial, siga en las mismas condiciones de incertidumbre que tenía en el primer capítulo. Los protagonistas están tan confundidos como al principio y el romance principal no se consolida. ¡Y encima tienen el descaro de anunciar una segunda temporada!

Extra. ¿Por qué se llama Beastars?

Tal vez ya muchos lo imaginen simplemente por el juego de palabras: Beast + Stars = Beastars. Se supone que un Beastar es un animal que logra trascender la discriminación y el temor, por lo que es visto como un héroe y un líder en ese mundo. Este concepto es introducido en el segundo episodio y es la principal motivación de Louis el ciervo, sin embargo y como muchos otros aspectos de la serie, pierde relevancia y no sirve más que para darle un nombre a este producto.

¿Ustedes qué opinan? ¿Ya la vieron? ¿Logré convencerlos de evitarla? Déjanos tu opinión.

Comentarios

comments