La organización de vigilancia de medios de comunicación de Japón (Broadcasting Ethics and Program Improvement Organization, BPO por sus siglas en inglés) tuvo que responder ante una ola de quejas sobre Kimetsu no Yaiba.

Con el estreno de la segunda temporada de Demon Slayer, cuyos primeros capítulos recapitulan los acontecimientos de Kimetsu no Yaiba The Movie: Mugen Train, algunos televidentes externaron su molestia por su contenido violento.

A pesar de su popularidad mundial Demon Slayer es uno de los animes más controvertido de la televisión japonesa, pues en reiteradas ocasiones los espectadores han expresado molestias por su contenido, en este caso, la violencia en horario estelar.

Tras la emisión de los episodio especiales, la BPO recibió quejas sobre “la emisión en horario estelar de un trabajo de anime con una película famosa”, descripción que sólo se ajusta a Demon Slayer.

Entre las quejas se lee “Hay demasiadas escenas de derramamiento de sangre y crueldad” y “Me sentí increíblemente incómodo con las grotescas representaciones de personas devoradas, un brazo arrancado y otros terribles actos de violencia “.

A pesar de que la BPO no es una organización gubernamental, sí procede con investigaciones, declaraciones y recomendaciones a las emisoras de mayor influencia. Por lo que el Comité Juvenil de BPO fue quien respondió ante las quejas de Demon Slayer con dos observaciones:

“La popularidad de la serie y la película sugiere que su contenido se ha considerado aceptable”.

“Además, el concepto de discreción voluntaria del espectador mientras mira es ampliamente entendido y aceptado”.

Las ligereza de las respuestas podría sorprender por la idea de autoridad que impone una institución como la BPO; sin embargo, está claro que no es una organización que guste de la inquisición, pues su misión dice querer:

“Promover estándares éticos más altos al tiempo que garantiza la libertad de expresión y expresión”
—Broadcasting Ethics and Program Improvement Organization

Con las respuestas ante las quejas de Demon Slayer es evidente que BPO no está interesado en sacrificar lo último por garantizar lo primero.

Además, este no es el primer caso donde el Comité Juvenil de BPO sale a la defensa de un anime tras algunas quejas. El año pasado, algunos miembros también se pusieron al manga Interspecies Reviewers que trata temas como la prostitución.

Es posible que Kimetsu no Yaiba siga recibiendo quejas cuando inicie el arco narrativo del distrito del entretenimiento, ya que está ambientado en la antigua zona roja de Tokio, un barrio del placer mundial que se estrenará en invierno; para más noticias de Demon Salyer pulsa aquí.

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