MR. MIKE MAYA |

El gore y el fanservice son dos géneros que tiene un enorme cantidad de fanáticos, ya sea por sus escenas violentas y grotescas o, caso totalmente opuesto, llenas de hermosas chicas y situaciones graciosas, pero rara vez se les puede ver juntos y ejecutado de buena manera, en esta ocasión me tomé el tiempo de ver Gokukoku no Brynhildr y para mi desgracia abundan los dos elementos ya mencionados, pero no dejan de ser más que un recurso para atraer al público.

Esta serie vio la luz el pasado 6 de abril del 2014 con una duración de 13 episodios de la mano del estudio Arms, pero si no ubican sus producciones más famosas, bastará con mencionar series como Ikki Tosen o Queen’s Blade. Este anime está basado en la manga del mismo nombre –que no he tenido oportunidad, ni ganas, de leer– del autor Lynn Okamoto, reconocido por su serie Elfen Lied.

Gokukoku

Sinopsis:

Murakami es un brillante estudiante de preparatoria que sueña con ser investigador de la NASA y buscar extraterrestres para honrar a su amiga de la infancia Kuroneko, quien murió por su culpa. Un día cualquiera se trasfiere a su salón una estudiante que es idéntica a Kuroneko, pero ella asegura no conocerlo; tras una historia muy rara y sin sentido Murakami descubre que ella es una maga con poderes destructivos y que no es la única, ya que han escapado de un laboratorio y ahora necesitan su ayuda para sobrevivir.

Si a alguien le gustó la premisa, no lo culpo ya que yo caí en la misma trampa de una historia de ciencia ficción y fantasía, la verdad es que es una gran decepción que una trama tan buena se vea desperdiciada de manera abrumadora, no porque esté mal estructurada, al contrario, pero su mayor error es dar importancia a elementos tan genéricos y simples que con pensar un poco son deducibles, los giros argumentales son prácticamente nulos, lo que da como resultado una historia lenta, pretensiosa y aburrida. Cada capítulo de 23 minutos se vuelve un reto, ya que te cuenta lo menos posible de la parte interesante de la trama y en los últimos episodios apresura la narrativa hasta el punto que se ve horriblemente forzado.

Gokukoku 2
Tantas oportunidades desperdiciadas

Un punto importante para expresar completamente mi punto de vista –y con esto me refiero a desahogarme– es la mezcla del echii y el gore. Si bien las escenas de acción con más contenido violento están bien logradas –independientemente de la censura– sus contrapartes sensuales resultan molestas y se toman como un recurso forzado de la serie que termina por arruinar lo bueno que habían logrado con el gore. Parece que incluso diseñaron un personaje con este único fin, ya que no tiene mayor relevancia en la trama.

Y hablando de los personajes, éstos son muy identificables y escasos de personalidad; sus motivos más allá de hacer lo correcto nunca son bien explicados, sus personalidades son planas y su trabajo en historia es prácticamente inexistente. El diseño de personajes es la fresa sobre el pastel mostrándonos estereotipos y abundante fanservice, ya que la mayoría de ellos son mujeres. Los villanos son desesperantes, ya que son malos sin motivo aparente y tiene comportamientos completamente tontos. Por si fuera poco, el mayor enemigo de la serie es una vil copia de la co-protagonista pero lavada con cloro.

Gokukoku 3
¡Su creatividad es sorprendente!

Si existe un punto rescatable en la serie es la animación, nunca decae la calidad que ofrece en general, las escenas de batalla tiene un buen nivel de detalle al igual que los fondos de la serie. Los colores, en su mayoría brillantes, se presentan a cada momento y resultan agradables a pesar de lo malo del desarrollo.

En este punto he dejado en claro mi descontento, pero para no ser injusto revisemos su banda sonora, compuesta por dos temas de apertura y uno de cierre. El primer tema de apertura es el peor que he escuchado en lo que va del 2014 –sino es que de la historia– es una mezcla repetitiva de electrónica que si contamos la animación que conlleva, prácticamente te cuenta toda la serie. El segundo tema intenta ser agresivo y mostrar el lado oscuro de la serie, pero no logra su cometido. En cuanto al tema de cierre es una composición melosa que desentona completamente con lo que trata de trasmitir los episodios. Por si fuera poco en el desarrollo, la ambientación es prácticamente nula a menos que cuente colocar el primer tema de apertura en momentos clave.

¡Vease bajo su propio riesgo!

En conclusión, ver esta serie me genera una molestia y decepción, una sensación equiparable a probar tu comida favorita y que tenga sal de más. Me es difícil recomendar una animación que me desagradó tanto, pero si a pesar de lo que ya he advertido son fans del gore o fanservice, posiblemente ustedes encuentren esa chispa que yo no pude encontrar.

Comentarios

comments