POR LUCY “HIKARI” MIGUEL |

Como fanáticos de la cultura japonesa, de su oferta en videojuegos, animaciones e historietas, nos convertimos también en asiduos buscadores de productos de la más alta calidad y somos estrictos con los estándares para calificarlos como buenos; por fortuna, el mercado nipón y algunas empresas mexicanas (como lo vimos con Yomu Speech) han decidido traer a nuestro país todas esos peluches, música, accesorios y demás artículos que siempre hemos buscado.

Una de esas empresas es Kuroneko-san, la comercializadora oficial de los productos de San X en México, encargada de la distribución de mercancías a tiendas, negocios y público en general que esté interesado en los productos “kawaii”, el más famoso de ellos Rilakkuma.

Pero comencemos por partes: ¿De dónde surgió San X y cómo llegó Kuroneko-san a ser su distribuidora oficial en el país?

Todo proviene de una larga lista de personajes que han sido blanco de la mercadotecnia desde los años 40 en Japón, con la llegada de la televisión y personajes con propagandas comerciales que tendrían más auge con las transmisiones a color, la llegada del manga y el famoso character business.

Lo anterior ayudó a Japón económica y culturalmente, pues permitió la comercialización y promoción de mercancías fuera de la isla, así como la motivación de compra por parte de los fanáticos e, incluso, de los que no lo eran tanto.

Es dentro de este contexto que San X nace en Japón en 1932; la que pronto se convirtió en empresa líder de la manufactura de personajes en forma de peluches y accesorios.

Actualmente cuenta con licencia de caracteres en todo el mundo: 115 sólo de Rilakkuma y 135 en otros.

El personaje principal de esta la empresa, Rilakkuma, le proporciona casi 2 millones de dólares en ventas alrededor del mundo por sí mismo, además de las ganancias que obtiene por otros caracteres.

Rilakkuma se basa en cuatro supuestos que aplican para cualquiera: todo mundo sufre fatiga, todo mundo quiere estar relajado, por lo tanto necesita un remedio, y ese remedio es un oso.

Es a partir de estas premisas que nace la historia del oso Rilakkuma, que llegó un día a la casa de un chico llamado Kaoru, en la que se pasa holgazaneando todo el día y haciendo sus cosas favoritas como comer pudín y omelet, ver televisión y escuchar música. A veces, en compañía de algunos de sus amigos Korilakkuma y Kiiriotori.

Entre los productos más populares de Rilakkuma, se encuentran peluches, accesorios y aplicaciones de teléfono. Este personaje ha sido utilizado en pautas publicitarias de otras empresas japonesas como Toyota, Lawson, Tower Records y Pizza Hut.

Rilakkuma es tan popular que cuenta con ocho “Rilakkuma stores” autorizadas en Japón, 26 en Estados Unidos y llega a México gracias al trabajo de Kuroneko-san.

Kuroneko-san es una empresa joven que impulsa el intercambio mercantil y cultural entre México y Japón a través de la venta autorizada de productos originales de origen japonés.

Por último, los invito a estar muy pendientes durante los próximos días, porque Kuroneko-san y El Vortex tendrán un regalo muy especial. Recuerden seguirnos en Twitter y Facebook.

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