El cosplay se ha convertido en los últimos 20 años en una industria muy poderosa, y si bien nació como una actividad que los fanáticos de cómics, anime y videojuegos —y básicamente todo lo que tenga fans— usan para expresarse y socializar, también ha servido de plataforma y negocio bastante redituable para algunos.

La discusión sobre la delgada línea de la ley de derechos de autor respecto al cosplay no es nueva, pero ante el creciente numero de personas que hacen de ésta su forma de vida, podríamos estar ante una inminente legislación por parte del gobierno de Japón.

Hoy, el debate se ha avivado desde la meca del cosplay mundial. Pues según el sitio de noticias en línea Nikkan Sports, el gobierno japonés ya se encuentra trabajando en leyes para dejar atrás las ambigüedades que existen en la actual ley de derechos de autor. ¿Deberíamos preocuparnos?

¿El cosplay viola los derechos de autor?

Según una investigación del gobierno japonés, la regulación actual de derechos de autor en el cosplay es confusa, sin leyes vigentes específicas para proteger tanto al cosplayer como a la propiedad intelectual.

Cosplay

Según se reporta, Shinji Inoue, el Ministro de Ciencia y Tecnología, así como la cabeza del proyecto ‘Cool Japan’ para promover la cultura nipona en el mundo; aseguró que las regulaciones estrictas “no eran una buena idea“, y que el gobierno está hablando actualmente con los titulares de derechos de autor, así como con cosplayers japoneses para discutir un plan que beneficie a todos.

Esta noticia se ha esparcido rápidamente este fin de semana y muchos medios la han dado como cierta, pero hasta el momento no se sabe qué tanto y en qué medida es verdad.

¿Qué tan real es esto?

Las fuentes oficiales del ministro Inoue NO mencionan nada específico, salvo apenas un par de párrafos sin mucho contexto que se repiten en medios japoneses donde sólo se habla de un “posible plan”, pero NADA en concreto, ni fechas, y mucho menos los mecanismos de cómo una propuesta así podría llevarse a cabo.

Los sitios nipones -no especializados en cultura otaku- que han repetido y “copy-pasteado” la nota, así como muchos que la han traducido a otros idiomas; afirman que esta propuesta se presentó esta semana, pero utilizan fotografías de diciembre pasado cuando Inoue nombró a Enako, la cosplayer más famosa y cotizada de Japón, como embajadora cosplay; de tal forma que los medios se han volcado hacia ella en busca declaraciones, pues se le vincula al proceso de la legislación de derechos de autor en el cosplay.

Cosplay Enako
Nombramiento de Enako como embajadora “buena onda” de Japón”

“Creo que hay algunos malentendidos sobre la información que se difunde sobre los cambios en los derechos de autor de cosplay. Tuve una conversación con el ministro Inoue y estamos buscando una forma de proteger los derechos de autor sin interferir con la cultura actual del cosplay”. — Enako desde su Twitter.

¿Multas por subir Cosplay a Instagram?

Según las declaraciones más confiables, se ha dicho que el cosplay sin fines de lucro no se verá afectado, sin embargo subir fotos a redes sociales como Instagram se consideraría una actividad lucrativa, por lo que dicha actividad se vería limitada.

Al respecto, Enako también aclaró que realmente no sabe nada al respecto:

“Además, no he escuchado nada sobre la prohibición de (publicar fotos de cosplay en) las redes sociales como se escribió en otro artículo, así que estoy ansiosa por encontrar la verdad.”

Hay mucho de especulación y también de mala interpretación en juego, pues, si bien las notas en japonés se han referido a Instagram como un “sitio de contenido basado en membresías“, esta descripción no cuadra con Instagram, pero si con otras plataformas como OnlyFans y Patreon.

Hay dos puntos muy ciertos en esto: El primero es que bajo los Tratados Internacionales de Derechos de Autor, el Cosplay está protegido por el Fair Use al ser considerado como un Creative Common, pues promueve la cultura y difícilmente se podría probar que un cosplay o cosplayer afecte de manera económica una Propiedad Intelectual que al mismo tiempo promueve.

El segundo es que: si tanto Disney que ha demandado a escuelas primarias por exhibir el Rey Leon en un festival escolar, como Nintendo, que ha demandado a organizadores de torneos para promover Smash Bros así como a camgirls que tienen pokemones tatuados, no han ni siquiera intentado proceder legalmente contra el cosplay como medio de expresión, suena complicado que el gobierno nipón dedique realmente recursos a una propuesta que dañaría seriamente la imagen de uno de sus más importantes productos de exportación: la industria de entretenimiento.

¿Estamos ante un cambio importante en el cosplay? ¿Qué pasaría entonces con el World Cosplay Summit? ¿Se extenderían estas prohibiciones al resto del mundo? Muchas preguntas y pocas respuestas, por ahora solo nos queda esperar lo mejor.

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