Ya está entre nosotros desde hace unas semanas el título más actual de la saga de Dragon Ball Z por parte de la mano de Bandai Namco. El título anterior fue extremadamente bueno pues FighterZ llegó hasta el competitivo, pero en esta ocasión nos trae un RPG en tiempo real con un puñito de exploración, pero ¿realmente valió la pena?

Para comenzar para muchos puede ser una sorpresa ver al Kokuns en género como el RPG, sin embargo, no es la primera vez que lo vemos, pues ya se había experimentado (con éxito a mi parecer) con los títulos de Legacy of Goku 1 y 2 así como su secuela Buu’s Fury (estos tres para el GBA). Pero eso fue ya hace tiempo, y la industria evoluciona, entonces veamos las cosas buenas y malas de este nuevo título.

Cómo todo RPG tenemos que controlar a un personaje, en este caso a los guerreros Z, así es, los guerreros Z más relevantes, o sea Goku, Piccolo, Vegeta, Gohan, Trunks… ya saben… los que sí importan, ¡vaya!

Como buen RPG también hay números, estadísticas como el ataque, la defensa, velocidad, salud y ki están presentes, y a pesar de que hay forma de aumentar dichos números subiendo de nivel y con objetos varios, la verdad es que yo no le preste atención a estos detalles y lo disfruté de manera increíble por lo que no es totalmente necesario meterte en este aspecto.

Hay muchos submenús y aspectos que cambien ligeramente el gameplay, sobre todo unos tableros donde podemos mejorar atributos cómo cuándo recibir más recompensas al explorar, más efectos temporales al momento de comer (porque sí, aquí tienes que comer para tener un pequeño boost), este tablero funciona a través de fichas de personajes, estas fichas se conectan y depende la relación que tengan entre ellos te darán un punto extra. Hay en total de 7 tableros que mejoran en distintos ámbitos.

El submenú más importante es el de habilidades, pues en el mundo existen muchos orbes de colores rojos, verdes, azules, arco iris y de otros colores especiales, estos orbes sirven para desbloquear las habilidades que, dependiendo del nivel, podrás mejorar alguna técnica o bien ir al sitio de entrenamiento a desbloquear alguno si cumples con los requisitos. Existen dos tipos de habilidades: las activas y las pasivas; las activas nos dan nuevas habilidades para poder pelear, imagina hacer un upgrade de tu kamehameha apaga incendios al kamehameha destruye-mundos; y las pasivas las cuales nos hacen dar más daño si mareamos al oponente o poder romper su defensa más rápido.

Fuera de estadísticas, se juega super simple: un botón para atacar, otro para aventar esferitas, esquivar, cargar tu ki, y defenderte, además de poder combinar un shoulder con un botón para hacer un ataque. He aquí otro de los problemas que aqueja a este juego y es el ser monótono, pues el gameplay es el mismo desde nuestro enfrentamiento con los saiyajins hasta el final contra Majin Boo.

La segunda parte del gameplay es la exploración, y aquí hay un punto fuerte ya que a pesar que no es un mundo completo sino un mundo con pequeños submundos gigantes donde encontraremos los orbes zeta y misiones secundarias, las cuales se resumen en ve y tráeme o ve y madréate a alguien, además de contar con un guiño que solo los más fans van a apreciar.

Por último, las gráficas son un orgasmo a la vista, se ven increíbles, algunas animaciones son acartonadas, pero son contadas, y la música es la original de la serie, algunas son variaciones bastante parecidas pero están, además de que contamos con actuaciones de voz bien hechas en japonés digo… ¿a poco jugarías este título en inglés?

Dragon Ball Z Kakarot en resumen es un juego que apela al fan service, pero como juego de acción RPG deja mucho que desear, si tus ganas de volver a repetir por enésima ocasión las peleas más intensas de los guerreros Z pero en HD sin que te importe un juego realmente bueno, ?¡adelante! De lo contrario, si buscas un muy buen juego, la verdad hay muchos más allá afuera, incluso sus antecesores ─como los que se mencionaron─ son mejores opciones.

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