El pasado viernes 18 de diciembre se estrenó el último episodio de la segunda temporada de The Mandalorian, el cual nos dejó con la boca abierta y babeando ante la inminente llegada de muchísimo contenido relacionado con Star Wars para los próximos años.  

Y es que déjame contarte que todo empezó luego del final de la trilogía de secuelas en 2019, cuando Disney nos lanzó un tremendo bombazo al estrenar la serie de “The Mandalorian” de la cual teníamos muy poca información.

La misteriosa serie iba a ser producida por Dave Filoni (Director de Clone Wars y Rebels) y Jon Favreau (Director de Iron Man 1 y 2); protagonizada por el chileno Pedro Pascal (Oberyn Martell en Game of Thrones) y que cuyo personaje principal no era el cazarrecompensas Boba Fett, sino un personaje nuevo con armadura similar al ser esta de origen mandaloriano.

Eso era todo lo que sabíamos hasta ese momento, pero todo cambio el 12 de noviembre de 2019 cuando se liberó por medio del sistema de streaming, Disney Plus, el primer episodio en el cual se nos mostraba el universo tan familiar de Star Wars, pero con un tono mucho más serio y maduro que las últimas películas.

En ella encontramos la mezcla que hizo a la trilogía original tan memorable, pues hay elementos que son tomados de las cintas de vaqueros, de las películas de samuráis, del anime y un fan service enorme en el cual poco a poco los creadores de esta serie han ido y seguirán canonizando ciertos elementos del antiguo universo expandido, ahora conocido como “Legends”.

En la primera temporada The Mandalorian nos presenta al personaje titular Din Djarin, interpretado por Pedro Pascal, como un miembro de la raza mandaloriana que trabaja como caza recompensas en el borde exterior de la galaxia para sacar “pa las tortillas” pues de los que fueron algún día los poderosos guerreros de Mandalore, ya solo quedan unos cuantos y estos viven escondidos en las alcantarillas.

Poco después conocemos a “Baby Yoda”, quien además de haber sido diseñado para ser en extremo tierno y a veces hasta gracioso. Es el compañero perfecto del protagonista pues al ser más joven y pequeño le da un cierto tono de “Batman y Robin” a la serie, que hace mucho no veíamos en ningún medio, pero que además se siente creíble al verlo en pantalla.

La acción es trepidante y emocionante con muchísimas referencias a todo el legado de la saga, completando muchos de los huecos argumentales que por años han existido y que a los fanáticos nos encanta debatir y a veces hasta pelearnos con la chancla porque tenemos versiones muy diferentes de que pasó entre tal o cual película.

Cada episodio es un verdadero deleite que si eres fan de Star Wars te va a fascinar y si eres nuevo es bueno que entres al universo de esta saga con The Mandalorian pues no es para nada difícil agarrar el hilo y enamorarte de los personajes, sus ambientes y hasta de su magnífica música creada por el compositor Ludwig Göransson quien  nos ha regalado una banda sonora original que mezcla los acordes de las grandes composiciones de John Williams con los acordes de las mejores bandas sonoras del western.

Así mismo los impresionantes efectos especiales tanto prácticos como digitales que Disney le ha provisto a la serie pues se siente muy parecida a la trilogía original, con efectos mejorados de las precuelas y toda la frescura de las secuelas; y coronado con una gran selección de directores que aman la saga y que pusieron todo su corazón en esa primera temporada que se siente como una carta de amor al trabajo de George Lucas.

Sin embargo, luego del fin de la primera temporada en donde se estableció en mundo en el cual íbamos a jugar con Mando y Baby Yoda, simplemente se nos dejó con la tarea y la incógnita de que nuestros protagonistas se iban a embarcar en la aventura de sus vidas con el fin de encontrarle un maestro al niño.

En esta parte de la historia las cosas empiezan a tomar un rumbo muy claro y fijo, mismo que los directores de la serie se encargaron de mostrarnos de una manera sutil, natural y que con cada pequeño detalle y acción nos iban preparando para el festival de revelaciones que vimos en pantalla.

Como la revelación de que aquella figura solitaria que vimos de negro en Tatooine en el primer capítulo, si resultó ser el mítico Boba Fett que por años habíamos deseado que volviera de entre las tripas del Sarlacc; la revelación del nombre de Baby Yoda: Grogu o las encarnaciones live action de Bo Katan y Ashoka a través de tres episodios en donde hicieron justicia al legado de sus personajes en las series animadas.

Sin embargo, lo que fue el gran evento del año que hizo que toda la espera de encontrar un Jedi que se hiciera cargo de entrenar a Grogu en los caminos de la fuerza valiera la pena, fue la aparición del mismísimo Luke Skywalker en toda su gloria como siempre nos lo vendieron en las historias de Legends. Y que ahora se convierte en ese héroe de mito que siempre quisimos ver desde que se estrenó “El Regreso del Jedi” en 1983.

Al ver esa escena en la pantalla al final del capítulo 16 de “The Mandalorian” fue algo increíble para todos aquellos que somos fanáticos del personaje de Luke y todo lo que representa a Star Wars, tanto así que el internet estalló en muchos aplausos, vítores e imágenes celebrando dicho acontecimiento que para muchos supone un golpe con guante blanco para la trilogía de secuelas.

Pues de algún modo con todo lo que sucedió esta segunda temporada, Dave Filoni y Jon Favreau pusieron la vara muy alta al sentar las bases de lo que en un futuro será un universo compartido de series live action en el cual podríamos tener un evento de proporciones épicas que sacuda a todo el canon de la saga.

Esto abrirá muchas posibilidades y opciones para el futuro pues será el momento en el cual se rellenarán muchos huecos y se corregirán los errores que se cometieron con las secuelas. Y es aquí donde muchos fans dirán que es el momento de eliminarlas de la continuidad y rehacer todo lo que se hizo después del “Regreso del Jedi” para dejar la historia de Rey de lado, tirando a la basura millones de dólares.

Sin embargo, a mi parecer lo que viene en el futuro para Star Wars con el final de esta temporada de “The Mandalorian” es que poco a poco todo se va a encaminar a que la trilogía de secuelas tenga sentido y se integre de manera orgánica en el canon, para darnos una experiencia más completa que nunca al tomar inspiración de rico bagaje que existe de comics, videojuegos, juguetes y hasta de elementos de las novelas.

Y eso será fantástico pues ahora si podrá haber un avance en toda la trama más allá de los Skywalker y que todo ese contenido se siga sintiendo como parte de la saga, pero a su vez innovando y reinterpretando el tan amado universo expandido de las épocas pasadas.

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