Oh vaya… ¿Qué decir del cuarto episodio de “House of the Dragon”?
Sexo, chismes, incesto, violencia; el capítulo lo tuvo todo (menos trama).

House of the Dragon
Rhaenyra sufriendo lo equivalente a Tinder pero en persona.

Empezamos ya sin mucho salto temporal con la princesa Rhaenyra haciendo entrevistas a manera de convocatoria para encontrar marido. Claramente esto no funciona para ella, y cuando llegamos a un joven príncipe Blackwood, que claramente no logrará convencer a la princesa, ser humillado por un Lord Bracken vemos de reojo una batalla a espadas que termina con un niño Blackwood destripando a un Bracken que le superaba en tamaño y edad. Divertido, escena de unos minutos que viene y va.

El resto de la trama involucra a un Daemon llegando victorioso a ¿mostrar lealtad a su hermano el Rey Viserys? Bueno. Nadie se la cree, pero por lo pronto esto llevará a un reencuentro de el buen tío Daemon con Rhaenyra en donde este le hará algo que ahora es conocido como grooming. Y bueno ya, hablemos del incesto de House of the Dragon en este universo de GOT.


Si recordamos la serie original, el argumento del incesto siempre fue un elemento fundamental en la trama desde el primer episodio. El asunto de descubrir que la reina Lannister tenía sexo con su propio hermano era un taboo con la audiencia y en la propia narrativa.

Daemon aplicando el grooming enseñando a Rhaenyra la vida fuera del castillo

House of the Dragon parece que le da un enfoque distinto a nuestros personajes principales. El rey no parece ofendido por el hecho de que su hermano especulativamente haya tenido sexo con su sobrina, sino más por el hecho de que Daemon quiere fastidiar a su hermano Viserys y esta es otra de sus ‘mañas’ para fastidiarlo.


Claro, queda justificado en su narrativa que es bien sabido que en la historia la familia Targaryen ya por ‘tradición’ de vez en cuando buscaban conservar su pedrigee mezclando la sangre dentro de la propia sangre. Ya no parece que los personajes se espanten por el incesto, es la audiencia quien se puede escandalizar.


Rhaenyra comete no el pecado de salir a tirar el calzón con el tío, el pecado de ella es tener una libre sexualidad (el ‘perder su flor’, como literalmente mencionan en la serie). No importan los argumentos lógicos de ella para establecer su identidad e independencia, es una mujer intentando rebelarse en un sistema gobernado “por hombres y dragones”.

Magnífica jugada para establecer una vez más que Rhaenyra tiene todo un sistema machista encima de los hombros como muro de acero a que algún día pueda ser la reina.

Aprovechemos para mencionar que es más que obvio que los productores han rebajado los desnudos innecesarios, y la violencia sexual, mostrada en pantalla. Cuando nos muestran como Daemon lleva a su sobrina Rhaenyra a mezclarse con el pueblo e ir a burdeles las tomas están bien cuidadas, estamos viendo cuerpos en orgías pero en tomas oscuras; cuando llegamos a Rhaenyra al fin teniendo sexo con su ‘guardaespaldas’ Ser Criston Cole existe un foreplay entre ambos y podremos ver piel en sus espaldas o muslos echando pasión sin que todo sea una toma torpe de telenovela de Televisa. Bien allí, buen equilibrio.

House of the Dragon
Rhaenyra aplicando un “on’ tas?” a Ser Criston Cole

Si después de leer todo esto consideran que este humilde redactor está dando vueltas al mismo tema, tienen razón. Y es que personalmente no considero que el capítulo ofrezca más. Puede que para muchas personas este haya sido un episodio que más les gustara, todo depende de cuales elementos sean los que más te atraigan en la serie, pero seamos honestos; la historia no avanzó.

El pleito entre hermanos ya lo conocíamos, así como la rebeldía de Rhaenyra que tiene todo para ser reina pero el machismo le dice lo contrario, que la reina Alicent es solo un objeto inanimado sexual para el Rey; incluso que la Mano del Rey, Otto Hightower, estaba metiendo sus propios intereses en las decisiones de la corona. Sí, ya todo eso lo sabíamos, y a veces los diálogos parecen torpes explicando lo que ya estamos viendo.

En mi anterior reseña aplaudía como el cambio de enfoque a ver los conflictos de una sola familia ahora me jugó en contra. Pareciera que detuvieron todo para decirnos¿Quieren chismesito?” y darnos todo un capítulo a manera de ‘Mujer casos de la vida real‘. ¿Divertido y bien hecho? ¡Claro! Me la pase bien entretenido, sin embargo, vale la pena dar un paso atrás y darte cuenta que se pudo meter el chisme entre nos narran un suceso de magnitudes más amplias. Con el perdón de muchos, pero es el episodio más débil en trama que compensa con shock value.

House of the Dragon
Milly Alcock y Emma D’Arcy interpretando a Rhaenyra Targaryen en distintos momentos del personaje

Esta historia ya necesita pasar a alguna guerra importante. Ya veremos qué nos ofrece el 5to. episodio de House of the Dragon, que será el último donde veremos Milly Alcock interpretar a una joven princesa Rhaenyra.

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